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jueves, 24 de julio de 2014

Una Melusina de un señor que no conocíamos de nada que se llama Julius Hübner



jueves, 11 de noviembre de 2010

Una Anunciación de George Hillyard Swinstead






martes, 29 de junio de 2010

Bryce Cameron Liston

































Es raro que ponga pintores vivos (no conozco pintores vivos, no les voy a mentir) y la única vez que lo hice, con Andrew Wyeth, se murió en dos semanas. Juro que si Bryce Cameron Liston muere, dejaré de hacerlo para siempre.

La cuestión es que acabo de descubrirlo y, como no podía ser de otro modo, me he enamorado.

domingo, 27 de junio de 2010

Artemisa Gentileschi


Un autorretrato maravilloso



Una Susana


Otra Susana


Una Judith con su cabeza en cesto y todo


Otra Judith


Cleopatra


Danae


Venus dormida

viernes, 25 de junio de 2010

Nínfulas

No sé si es (conscientemente) por Alicia (que no he visto porque sé que se han cargado otra vez su condición de nínfula) pero vuelven a llevarse las lolitas. No las nínfulas. Las nínfulas son otra cosa que ya definió muy bien Nabokov en texto que no me creo que no hubiera puesto pero que pongo ahora:


"Entre los límites de los nueve y los catorce años, surgen doncellas que revelan a ciertos viajeros embrujados, dos o tres veces mayores que ellas, su verdadera naturaleza, no humana, sino nínfica ( o sea demoníaca); propongo llamar nínfulas a estas criaturas escogidas.

¿Son nínfulas todas las niñas? No, desde luego. Si pedimos a un hombre normal que elija a la niña más bonita en una fotografía de un grupo de colegialas o girl scouts, no siempre señalará a la nínfula.

Hay que ser artista y loco, un ser infinitamente melancólico, con una burbuja de ardiente veneno en las entrañas y una llama de suprema voluptuosidad siempre encendida en su sutil espinazo, para reconocer de inmediato, por signos inefables - el diseño ligeramente felino de un pómulo, la delicadeza de un miembro aterciopelado y otros indicios que la desesperación, la vergüenza y las lágrimas me prohiben enumerar- al pequeño demonio mortífero ignorante de su fantástico poder."



Lolita, o sea, Dolores Haze, es una nínfula; las nenitas que pretenden imitar a la(s) de la(s) películas, rotundamente no. La de Kubrick tampoco y creo que por eso prefiero la de Adrian Lyne, en ésta la chavalita (cuyo nombre he olvidado porque ya creció y no me interesa) es maravillosa como nínfula. También es nínfula la de El cabo del miedo (no recuerdo si también la de El cabo del terror porque estaba demasiado concentrada viendo a Robert Mitchum, que cada una tiene sus debilidades...) y mi absoluta preferida: Natalie Portman patinando en círculos en el hielo y diciendo a chico guapo que toca el piano (aquí estaba demasiado concentrada viendo a Natalie para saber quién es él) "¡oh, Romeo, pobre Romeo! nuestro amor es imposible: a ti te meterían en la cárcel y yo sería el hazmerreír de las exploradoras..." en Beautiful Girls. Natalie Portman fue LA NÍNFULA y luego... creció. Como todos los niños excepto uno.

Beatrice, Laura, Annabel Lee (y a esas tres las cita Nabokov como ejemplos) son putas nínfulas. La garota de Ipanema. Virginia Clemm (o sea, Annabel Lee). Alice Liddell (¡ay!). María Valverde (insuperable su "fue el verano pasado, yo era una niña" "¿y ahora?" "ahora me queda muchísimo mejor el bañador" o su respuesta a "a mí las bragas de las niñas no me importan nada" de Tosar, diciendo "mejor: yo no llevo" en La flaqueza del bolchevique -película que fui a ver sólo por la posibilidad cumplida de la nínfula-). Ellen Page da el pego en esta película que es una revisión de Caperucita y cuyo título he olvidado.

Como no creo en las casualidades, supongo que lo de que hayan vuelto las gafas en forma de corazón meses antes de estrenarse Alicia y de cumplirse cien años de la publicación de Muerte en Venecia y que se vean lolitas (más) por todas partes, no puede ser casual. También lo explicaba muy bien Houellebecq en La posibilidad de una isla, novela que no me gustó más que por eso:


" Claro, es un poco ridículo que una mujer de treinta años compre una revista que se llame Lolita; pero no más que el hecho de comprarse un top ceñido o unos mini shorts. Su apuesta era que el sentido del ridículo, que había sido tan fuerte entre las mujeres, y especialmente las francesas, iba a desaparecer poco a poco en provecho de la pura fascinación por una juventud sin límites.

Lo menos que se puede decir es que se ha ganado la apuesta. La edad media de nuestras lectoras es de veintiocho años, y aumenta un poco todos los meses. (…) Es normal que a la gente le dé miedo envejecer, sobre todo a las mujeres, siempre ha sido así, pero esto… supera todo lo imaginable, creo que todas se han vuelto completamente locas”.


Por cierto, la chica que se tira el protagonista de la novela tampoco es una nínfula. ¡Es mayor de edad, por dios! Dada la evolución de la narrativa del bueno de Michel, en la próxima toca (y yo espero ansiosa). Las lolitas son chicas, no niñas. A los Humbert Humberts de la vida (véase Polanski, véase Lewis Carrol, véase Poe...) les gustan las nínfulas, no las adolescentes con cara de chupapollas.

Las nínfulas sólo son superadas en mi escala de fascinaciones por los vampiros y sólo porque llegaron antes y no te los cruzas por la calle; a ellas sí. Claudia, la de Entrevista con el vampiro es otra pero la última vez que vi/leí ECEV estaba en edad de serlo yo (no lo fui, por desgracia y no por falta de vocación) y no de fijarme en otras... pocas cosas "no reales" me decepcionan tanto como cuando una nínfula (de las de dominio público) crece. Lo de Natalie todavía no lo he superado. Ni creo que lo haga jamás.

Las niñas de Balthus son indiscutibles nínfulas. Alguna de las que pinta Bouguereau descalzas. Pero, sobre todo, mi último gran descubrimiento (vía tumblr):


(William Sergeant Kendall – Psyche, 1909)

Y sí, ya tengo otro monográfico pendiente: Psyches.

Este post iba a ser más largo e iba a existir antes de descubrir el cuadro; luego iba a ser sólo el cuadro y se ha quedado en esto. No se preocupen, no terminaré en la cárcel. Lo mío es puro voyeurismo: me gusta ver como afilan sus garras como quien juega. Las admiro de lejos y me limito a ser Annabel Lee en mundos virtuales: la más inocente, la de Poe y la que, además, está muerta y vive en un reino junto al mar. Nada es nunca casual ¿o se creían que lo de Annabel Lee sí lo era?


sábado, 12 de junio de 2010

Desnudo frente a un espejo, Serge Ivanoff








(otro cuadro bonito)

jueves, 3 de junio de 2010

Burghardt Rezső





Los exámenes se curan viendo cuadros bonitos, leyendo el mismo poema de Panero mientras suena Szomoru vasarnap e intentando disfrutar el insomnio.

Vale, los exámenes sólo se curan cuando se terminan.

Pero, mientras, podemos ver cuadros bonitos, leer a Panero (incluso más poemas suyos) y escuchar canciones tristes. A más días de insomnio, más tristes.




Del señor, que se llama así o al revés o con lugar de origen (Zsombolya) incluído, que es húngaro, que nació en 1884 y murió en 1963 y que no encuentro más cuadros que no sean pequeñísimos.

¿Algún poeta húngaro? Digo para redondear el asunto.

martes, 16 de marzo de 2010

La culpa la tienen Poe y Bradbury

Ya se lo he explicado muchas veces: tengo debilidad por las chicas guapas ahogadas. O ahogándose. Me gusta pensar que el viento helado de Annabel Lee llegó después de un baño en el mar que había junto al reino. No es exactamente lo mismo, pero nada es perfecto.





Este cuadro lo saqué del tumblr de Juan Antonio y es sencillamente maravilloso. Es la princesa Tarakanova y el señor se llama Konstantin Flavitsky.

sábado, 26 de diciembre de 2009

Placidez



O sentimiento positivo: todavía no ha terminado la Navidad, ando por Ferrol y hoy estuve en un entierro. Para compensar, no tengo que madrugar hasta enero y 2010 se acerca tan rápido como languidece el puto 2009. Sí, estoy positiva. A ver cuánto dura.

El cuadro, de Joseph-Désiré Court. Lo saqué del tumblr.

domingo, 6 de diciembre de 2009

Ira


El cuadro se llama "Love's shadow" pero es la cara de mala hostia más grande que he visto en toda mi vida. Pasé siglos sin saber de quién era y un buen día descubrí que era de Frederick Sandys y que se llamaba así. Da igual, siempre será el cuadro de la mala hostia.

Yo llevo tres semanas (y media) cabreada conmigo misma por gilipollas. Mucho. Muchísimo. Infinitamente más de lo que pensé jamás que se pudiera enfadar alguien sin que le estallara la cabeza.

viernes, 27 de noviembre de 2009

Apolo y Daphne, Waterhouse


Este blog vuelve a su espíritu primitivo de bloc de notas y, si bien temo que se me ha pasado la emoción del principio de hacer varios posts diarios, seguro que sí puedo hacer varios semanales.

miércoles, 25 de noviembre de 2009

Una sirena de las de cola de serpiente


Me molan más las de cola de pez por lo de que viven en el mar, pero las de cola de serpiente (véase Melusina) también tienen su encanto. Esta es de Isobel Lilian Gloag, una señora a la que no acabo de descubrir del todo y la tenía por ahí con idea de ponerla, en su día, en el fotolog y, claro, con lo de que me cerraran sistemáticamente por desnudos menos explícitos, nunca llegué a ponerla. Ahí queda.