jueves, 31 de diciembre de 2009

Reflexión

Podría hacer un balance real de 2009 para llegar a la misma conclusión: 2009 fue una puta mierda.

Feliz 2010. 2010 se está haciendo esperar demasiado para mi gusto. Cuando un año es malo, encima termina despacito...

sábado, 26 de diciembre de 2009

Placidez



O sentimiento positivo: todavía no ha terminado la Navidad, ando por Ferrol y hoy estuve en un entierro. Para compensar, no tengo que madrugar hasta enero y 2010 se acerca tan rápido como languidece el puto 2009. Sí, estoy positiva. A ver cuánto dura.

El cuadro, de Joseph-Désiré Court. Lo saqué del tumblr.

jueves, 17 de diciembre de 2009

Odio

Odio la Navidad de una forma tan asquerosamente tópica que se convierte en un motivo más para odiarla. Sólo tiene de bueno las versiones de la Canción de Navidad de Dickens, que pasan Gremlins por la tele y que por lo menos alguien me regala un libro. Bueno, y que el día que alguien me regala un libro, se acaba. Eso es lo mejor de todo. Con un poco de suerte es el día que pasan Gremlins.

Y eso que este año me estoy volviendo adicta a la canela (al té ya lo era) porque me compré el surtido de tés de Navidad de la Tea Shop. Viene en latitas y tiene de (casi) todos los colores, aunque los muy racistas se hayan dejado el oolong y hayan metido roiboos.

Además, tengo sueño. Toda la semana. Mañana adelanto que también.

A lo tonto a lo tonto, esto se está convirtiendo en un blog de verdad. De esos en los que la gente cuenta cosas. Y no sé si eso me gusta.




lunes, 14 de diciembre de 2009

Desvarío

Como mandarinas mientras doy vueltas a la edición de Mirapeixe y qué puedo comentar de sus dos o tres cantigas (sigo sin decidir cuántas son) y que no parezca de un comentario de clase de primero de carrera. También pienso que estoy hasta los huevos de Mirapeixe y que la vitamina C de las mandarinas es mi amiga. Quiero chocolate. Quiero vacaciones. Quiero que termine ya 2009 aunque, paradojas necesarias, eso querrá decir que se habrán terminado también las vacaciones. La señorita Harvey pega gritos en el hermanito de Gregor (o sea, mi ipod aún sin nombre) y parece que últimamente se está convirtiendo en mi banda sonora habitual.

El fin de semana estuve en Pontevedra en casa de la vampira que firma por aquí como Lucy (por Lucy Westenra) entre frío y tiendas pijas. También vimos una película divertidísima que se llama Fonda sangrienta y cuyos últimos veinte minutos yo dormí y jugamos al Cluedo con su hermanita pequeña. Ah, y recuperamos el Crunch como sabor de infancia, envoltorio azul (no sólo el de fuera sino también el de dentro) incluído.

Mi abrigo se abre por atrás y mis faldas se suben. En Santiago hace muchísimo frío y dicen que la semana que viene empieza (oficialmente) el invierno. Por cuestiones de que los dedos se equivocan, estuve a punto de escribir infierno tres veces antes de conseguir poner la uve. Creo que esa es la señal de que debo volver con Mirapeixe.

Las entradas que se escriben solas en los minutos que lleva teclear todas las palabras que contienen son raras. Escasas y extrañas. Las dos cosas.






martes, 8 de diciembre de 2009

Felicidad

Escucha lo que he encontrado hoy en la biblioteca mientras leía revistas. Escucha –se sacó del bolsillo de los tejanos una hoja de papel–. Lo he copiado de una revista, palabra por palabra. Revista de ética médica. Oye esto: "Se propone que la felicidad" –alzó la vista y comentó–: subrayan la palabra. "Se propone que la felicidad se clasifique como un trastorno psiquiátrico y sea incluído en las ediciones futuras de los principales manuales de diagnóstico bajo su nuevo nombre: trastorno afectivo de primer grado, del tipo placentero. La revisión de la literatura sobre el tema muestra que la felicidad es estadísticamente anormal, consiste en una agrupación discreta de síntomas, se asocia con una gama de anormalidades cognitivas y probablemente refleja el funcionamiento anormal del sistema nervioso central. Sigue en pie una posible objeción a esta propuesta: que la felicidad no se valora negativamente. Sin embargo, esta objeción queda invalidada porque está fuera de lugar desde el punto de vista científico."

Philip Roth, El teatro de Sabbath


Cualquier libro del señor Roth es para ser copiado entero pero Ramoncín no me deja y yo no tengo paciencia. Bueno, creo que Ramoncín sí me deja copiarlo porque vive lejos pero paso de arriesgarme.

Sin querer, los títulos de las entradas de diciembre están quedando temáticos. Me gusta, me gusta...

domingo, 6 de diciembre de 2009

Ira


El cuadro se llama "Love's shadow" pero es la cara de mala hostia más grande que he visto en toda mi vida. Pasé siglos sin saber de quién era y un buen día descubrí que era de Frederick Sandys y que se llamaba así. Da igual, siempre será el cuadro de la mala hostia.

Yo llevo tres semanas (y media) cabreada conmigo misma por gilipollas. Mucho. Muchísimo. Infinitamente más de lo que pensé jamás que se pudiera enfadar alguien sin que le estallara la cabeza.

jueves, 3 de diciembre de 2009

Pavor



En modo bonus track, no menos aterrador pero casi casi más divertido, la chica de a saber qué asociación que cree que Europa es un país en el que se habla francés.


lunes, 30 de noviembre de 2009

Es grato oír el nombre que uno lleva

Los nudillos golpean los cristales
de un bar en una esquina. Hasta mí arriba
mi nombre que me busca entre la lluvia.

Es grato oír el nombre que uno lleva.

Es grato descubrir que uno aún importa.
Que importa a sus amigos que le llaman
cuando pasa uno andando por la calle.

José María Fonollosa



El título del post no es el del poema, sino parte de lo que recordaba de él. Es el poema 14 de Destrucción de la mañana, o eso dice internet. A Fonollosa no lo tengo.

viernes, 27 de noviembre de 2009

Apolo y Daphne, Waterhouse


Este blog vuelve a su espíritu primitivo de bloc de notas y, si bien temo que se me ha pasado la emoción del principio de hacer varios posts diarios, seguro que sí puedo hacer varios semanales.

miércoles, 25 de noviembre de 2009

Una sirena de las de cola de serpiente


Me molan más las de cola de pez por lo de que viven en el mar, pero las de cola de serpiente (véase Melusina) también tienen su encanto. Esta es de Isobel Lilian Gloag, una señora a la que no acabo de descubrir del todo y la tenía por ahí con idea de ponerla, en su día, en el fotolog y, claro, con lo de que me cerraran sistemáticamente por desnudos menos explícitos, nunca llegué a ponerla. Ahí queda.

martes, 24 de noviembre de 2009

Suena ahora y no me he podido resistir...

Mi catalán no está para hacer traducciones, lo siento. Seguro que en algún punto de google hay una traducción o, en su defecto, un traductor.

(Editado: La Comtessa d'Angeville amablemente nos ha traducido el texto en los dos primeros comentarios)






Bona nit. molt bona nit
m'en vaig al llit que estic borratxo i sóc feliç.
Bona nit. molt bona nit
m'en vaig al llit que estic borratxo i sóc feliç.

Fa tres dies que no dormo,
quatre o cinc no m'en recordo,
em vaig trobar al Quimet a Isona,
vens ara a fer-ne una copa?
que m'en vull anar a dormir d'hora,
la seva xicota ens mana:
aneu a tirar la basura,
dins el cubell de la plaça,
però en Quimet agafa el cotxe,
rumbo a un poble de Segur,
i vuit o nou o deu cubates,
i a un garitu que hi ha al centro,
quan ja estàvem mig borratxos,
vam dir anem-n'hi a fer curves,
fes-te un porro més enllà,
ja que estàvem per Pallars,
vam anar a sota a comprar,
loteria Ca La Bruja,
per poder seguir la juerga fins Nadal.
I després cap a Puigcerdà,
i allà dalt de la muntanya,
vam parar a fer una pixada,
però vam veure com florien,
bolets a les cagades,
i aquests son bolets d'aquells,
que me fan girar el cervell,
i ens em vam menjar uns doscents
puja al cotxe i a Cerdanya,
tornem-ne cap a la Seu d'Urgell,
yuhuuu!!

Bona nit. molt bona nit
m'en vaig al llit que estic borratxo i sóc feliç.
Bona nit. molt bona nit
m'en vaig al llit que estic borratxo i sóc feliç.

Si no es fan gaires barrejes,
els bolets no pujen gaire,
però amb uns porros y uns cubates
y un parell o tres de rayes,
pujen que es una passada,
i en comptes de tornar a casa,
vam xuparnos la Collada de Tosses d'una tirada,
i no se com vam parar a Berga,
i vam conéixer dues nenes,
i a Puig Reig ens vam fer uns whiskys,
i despres vam pillar uns éxatsis,
per fer-nos a les titis,
una treballava al super,
l'altre tenia molt vici,
i un polvet vora del riu,
i la lluna que ens somriu,
i jo sóc un gran fan del sexe,
això es perfecte,
tias buenas, mucha droga,
dale fuerte! qué feliç!
cagüen la puta i aquest cop he estat de suerte,
que resabia es la natura,
que ens crea i tambe ens ajunta,
l'un per l'altre això no para nooo!!

Bona nit. molt bona nit
m'en vaig al llit que estic borratxo i sóc feliç.
Bona nit. molt bona nit
m'en vaig al llit que estic borratxo i sóc feliç.

Adios muy buenas! amiguetes...
marxem cap a Vic per feina,
i al casino uns bons cuabatas,
vaig vomitar a la façana,
de la Casa Tarradellas,
ja tornavem des de Vic,
i a la rotonda d'Hostalric,
ens va parar la policia,
puto control d'alcholèmia,
verge santa quina angúnia,
però en Quimet treu la pistola,
i tirant tiros als pitufos,
jo me cagüen els controls,
i aviso als mossos d'escuadra,
que no me toquin mes els ous!!
Collons Quimet que fort que vaas!
t'has cargat tres policies,
em sembla que t'has passat!
cagant osties cap a Breda,
para al bar, pillem benzina,
i una mica d'heroína,
ni hi ha res com el cavall,
per tirar el susto cap avall.
ja una mica mes calmats,
vam robar, per si de cas,
un altre cotxe per fugir,
vam cambiar el golf GTI,
per un mercedes, JODETEEE

Bona nit. molt bona nit
m'en vaig al llit que estic borratxo i sóc feliç.
Bona nit. molt bona nit
m'en vaig al llit que estic borratxo i sóc feliç.

Reconec que vam fer voltes,
per arribar a Barcelona,
que boniques son les platges de Girona!
des de Blanes fins a Tossa i Cadaqués,
i un vell pescador ens diguè,
que ens va veure per Lloret,
però si he de ser sincer,
jo no m'en recordo de res,
vols dir que crec que va estar molt bé,
de Sant Pol fins a la Mina,
hi ha un camí secret que et porta,
directe cap a la gloria.
de la Rambla al kentucky,
passa per la plaça del Tripi...
vés-te'n al Harlem i al Glaciar,
i despres cap al Sidecar,
del Jamboree al Luz de Gas,
no es gran cosa la ciutat,
cada cop està mes sosa,
i aquest cony de Barcelona,
em sembla cada cop mes,
com un poble de mala mort.

Bona nit. molt bona nit
m'en vaig al llit que estic borratxo i sóc feliç.
Bona nit. molt bona nit
m'en vaig al llit que estic borratxo i sóc feliç.

Anem-nos'en de la capital,
anem-nos'en que se'ns fa tard,
fotent curves pel Garraf,
i amb les motos que em robat,
sense faros i borratxos,
collons quin cego que portem,
collons que bé que ens ho passem,
com el Vallès no hi ha res,
excepte el vi del Penedès,
un Martini a Vilafranca,
visca el Barça i Vilanova,
de Reus cap a Tarragona,
se'ns acaba Catalunya,
doncs tornem cap a Tortosa,
que bonic que es prendre el Sol!
i rere la xemeneia de la nuclear d'ascó,
jo soc d'un racó del món,
que la putejat tothom,
ja estic fart de veure el món,
em va dir el Qumiet tot must,
Catalunya ha crescut molt,
es el pais mes gran del mon,
però el meu poble es el millor,
vull tornar-me amb els meus porcs,
va arribar el moment solemne,
jo em sincero, ell es sincera,
no som res Quimet, de veres,
va tornem cap a caseta.

Bona nit. molt bona nit
m'en vaig al llit que estic borratxo i sóc feliç.
Bona nit. molt bona nit
m'en vaig al llit que estic borratxo i sóc feliç.

Sempre hi ha un moment de juerga,
que un es mira despres pensa,
el perquè de l'existència,
va deixa`t de tantes osties,
t'has passat de cocaína!,
i vam tornar cap a Vallclara,
a la piscina fem un cubata,
i esmorzar a la Panadella,
despres per frenar la resaca,
dos gintonics a Igualada,
tothom sap que a Montserrat,
que es on viu la Moreneta,
i als nens de l'Escolanía,
que els vesteixen amb faldilles,
i els confons amb una tía,
i del cego que portàvem,
ja casi que ens els follàvem,
menos mal gràcies al bisbe,
no toqueu la criatura,
que es un noi no es una tia,
cagüen déu, cagüen el bisbe,
que ens està axafant la festa,
Catalunya quina merda!,
Cervera, Agramunt, Artesa,
i per fi vam arribar a Isona,
vam anar a tirar la basura,
al cubell de la plaça,
i despres vam tornar a casa,
no ha estat mal, quimet, la juerga,
aquesta juerga catalana!!...

lunes, 23 de noviembre de 2009

Like a friend

Según tenga el día entiendo de una forma o de otra la canción de los cojones. Lo de "de los cojones" es gratuito, claro que me gusta. No me maten, fans de Pulp.

Además, es banda sonora (tampoco me maten todos aquellos que dicen soundtrack por vivir en un país más civilizado que el mío: para mí es banda sonora) de la adaptación de Grandes Esperanzas de Cuarón, que debe ser la última película que vi "porque la echaban por la tele". No recuerdo haber encendido la tele desde entonces (ahora tengo internet y no me quedo nunca sin cosas que ver). La película de la frase-estado de facebook de ayer que algunos habéis visto (y comentado) de "¿Qué se siente cuando no se siente nada?". No sé si sale en la novela.



Don't bother saying you're sorry
Why don't you come in
Smoke all my cigarettes again
Every time I get no further
How long has it been?
Come on in now, wipe your feet on my dreams
You take up my time
Like some cheap magazine
When I could have been learning something
Oh well, you know what I mean, oh
I've done this before
And I will do it again
Come on and kill me baby
While you smile like a friend
Oh and I'll come running
Just to do it again
You are the last drink I never should have drunk
You are the body hidden in the trunk
You are the habit I can't seem to kick
You are my secrets on the front page every week
You are the car I never should have bought
You are the dream I never should have caught
You are the cut that makes me hide my face
You are the party that makes me feel my age
Like a car crash I can see but I just can't avoid
Like a plane I've been told I never should board
Like a film that's so bad but I've got to stay till the end
Let me tell you now: it's lucky for you that we're friends.




Últimamente tengo cada día más claro que debo ser gilipollas.

domingo, 22 de noviembre de 2009

Suenan canciones tristes y yo odio la ciudad donde he crecido. Las dos cosas son recurrentes pero sólo busco la primera. Me gustan las canciones tristes. Y los libros y las películas. Eso no implica necesariamente que SÓLO me gusten las canciones, libros y películas tristes. Desconfío por naturaleza de aquellos que no dejan un espacio a la catarsis, esa gente que es absurdamente feliz. He dicho absurdamente feliz, no feliz a secas. Claro que ser feliz es bueno, pero no vivir en un mundo de gominola.

También estuve con Jose hoy. Jose es feliz (de un modo sano, no absurdo) y está viviendo el amor de una forma que, como le dije escojonándome me provoca una curiosa mezcla de "repulsión y envidia sana". Lo de la repulsión era por putear y porque estaba en momento "jo, ¡qué enamorado estoy!" y lo de la envidia sana no es del todo cierto pero me encanta verlo así. Me gusta ver a la gente feliz y enamorada.

Y tuve un arranque consumista en el que me compré varios pañuelos (empiezo a ser de esa gente que nunca tiene suficientes pañuelos), uno de ellos el clásico universal de ponerse en la cabeza. Empiezo a tener un largo de pelo que pide a gritos un corte o una diadema (o ambas cosas) y éstas (quien dice diadema dice pañuelo) siempre me han gustado pero hace siglos que no las uso. También me he comprado DOS barras de labios para regocijo de Jose que se preguntaba cuándo me había convertido en una mujer y que se ha llevado un beso mío en una servilleta de recuerdo. Eso también le hacía gracia, claro. Decía que, antes de darle el beso a la servilleta parecía la Juani (la de la película de Bigas Luna) teniendo que ser un zapato. Adoro a Jose. Sí, eso también es recurrente.

viernes, 13 de noviembre de 2009

Nunca te tuve miedo y, sin embargo, ahora te rehuyo



Amor

Me dolerás todavía muchas veces.
Iré apartando sueños
y tú estarás al fondo de todos mis paisajes.
Tú con tu misterio
y tu extraña victoria.
Amor, ¿quién te ha dado esa fuerza de pájaro,
esa libre arrogancia
de mirar las estrellas por encima del hombro?
¿Quién eres que destruyes
mi corazón y puedo, sin embargo, existir?
¿Se vive en la muerte? Se vive
con el alma en desorden y la carne
desmoronándose en el vacío?
Nunca te tuve miedo
y, sin embargo, ahora te rehuyo
porque eres como un dios que me hace daño
cada vez que me mira.
Abandonaré todo lo que me estorba,
todo lo que dificulta la huida
y escaparé por la noche adelante,
temerosa de ti, temerosa
de esta grandeza que intuyo,
de este fulgor, de este cielo
que palpita en tus manos abiertas.
Me dolerás todavía muchas veces
y cada vez me extasiaré en mi daño.

Susana March


Lo peor de todo es que me temo que sí. De momento, hemos superado el último. Ampliamente. El otro día lo confirmé. Yupi.

Y dada la escasez de varones heterosexuales interesantes en Santiago creo que voy a vivir en este estado de beatitud sentimental por mucho mucho mucho tiempo. Por favor. Karma, me lo debes.

miércoles, 11 de noviembre de 2009

El discípulo

Cuando Narciso murió, el río de sus delicias se transformó de una copa de agua dulce en una copa de lágrimas saladas, y las Oréades vinieron llorando por los bosques a cantar junto al río y a consolarle.

Y cuando vieron que el río habíase convertido de copa de agua dulce en copa de lágrimas saladas deshicieron los bucles verdes en sus cabelleras. Y gritaban al río y le decían:

-No nos extraña que le llores así. ¿Cómo no ibas a amar a Narciso con lo bello que era?

-¿Pero Narciso era bello?

-¿Quién mejor que tú puede saberlo? -respondieron las Oréades- Nos despreciaba a nosotras, pero te cortejaba a ti, e inclinado sobre tus orillas, dejaba reposar sus ojos sobre ti, y contemplaba su belleza en el espejo de tus aguas.

Y el río contestó:

-Si amaba yo a Narciso, era porque, cuando inclinado en mis orillas, dejaba reposar sus ojos sobre mí, yo veía reflejada mi propia belleza en el espejo de sus ojos.


Oscar Wilde




Uno de los textos de Oscar Wilde que más he citado en la vida. Y eso que Oscar lleva en la mía desde que, antes de saber leer, mi madre me contase casi cada día una versión distinta de "El fantasma de Canterville" (sólo tenían en común a Virginia -que seguro que en alguna se llamó María-, la mancha que cambiaba de color, las perdices y a los gemelos haciéndole cabronadas al pobre del fantasma) y, ya aprendiendo, mi primer troquelado (y uno de mis primeros recuerdos) fuera "El príncipe feliz".

Sospecho, por cierto, que mi madre tenía algo que ver con los guiones de las cuchucientas versiones cinematográficas que de "el fantasma" han sido.


martes, 10 de noviembre de 2009

CONFIDENCIAS

Porque no lo quisiste no tuviste mi amor.
Pablo Neruda

Porque éramos amigos y, a ratos, nos amábamos
Rosario Castellanos

la avisé
es probable que sea
este beso un beso menos
luego que la idealización
es una autoidealización
somos lo que deseamos
todo cuerpo es un palimpsesto
que aquí no se dan las acacias
que un día no tendrás
espejo en que extasiarte

tú preferiste otrosí
los caminantes al camino
los marineros al mar
los bebedores al vino
los funtivos a la función
los psicólogos a los locos
los lectores a los libros
las memorias a los recuerdos
las biografías a mi vida
concurrida muchacha impoluta

Federico J. Silva


Repito entrada, algo que no me hace demasiada gracia hacer pero que no es de este blog sino de otro y ya de hace cerca de un año, según dice allí. Al señor lo descubrió María en una excursión a la biblioteca (le llamó la atención el título del libro: Ese hombre que está junto a tí al borde extático del precipicio) y nos tuvo emocionadas (más a ella que a mí, por eso de que era quien tenía el libro) las dos semanas que duró el préstamo. Entonces María vivía en la city y yo me pasaba media vida en su sofá.

El bueno del hombre podría haber escrito el poema pensando en mí pero no me conoce. O eso creo. O espero.

El de Rosario Castellanos citado da auténtico pavor y, como la amo, os lo dejo también.


AJEDREZ

Porque éramos amigos y, a ratos, nos amábamos;
quizá para añadir otro interés
a los muchos que ya nos obligaban
decidimos jugar juegos de inteligencia.

Pusimos un tablero enfrente de nosotros:
equitativo en piezas, en valores,
en posibilidad de movimientos.

Aprendimos las reglas, les juramos respeto
y empezó la partida.

Henos aquí hace un siglo, sentados, meditando
encarnizadamente
cómo dar el zarpazo último que aniquile
de modo inapelable y, para siempre, al otro.

Rosario Castellanos


Ahora respiramos todos y seguimos leyendo cualquier otro blog. ¿Sí?



domingo, 1 de noviembre de 2009

Odilon Redon. Varios mitológicos y las dos arañas


La caballería mística


Parsifal


Orfeo


Ophelia



Pandora


El cíclope



La araña que llora



La araña que sonríe




domingo, 25 de octubre de 2009

Marias Polydouri

Descubro (directamente en internet porque casi no está traducida) a Marias Polydouri (1902-1930), que llevaba con Kostas Karyotakis la que la Wikipedia describe inquietantemente como una relación desesperada pero incompleta y que escribió eso tan bonito de que él era bello como los elegidos por la muerte. La relación desesperada pero incompleta (cuanto más lo leo, más inquietud me provoca) transcurrió entre 1922 y 1925; Karyotakis intentó ahogarse y se pegó el tiro en 1928 y ella se suicidó (se inyectó morfina) en 193o. Llevaba cuatro años en un manicomio, estaba tuberculosa y parece ser que, entre una cosa y otra, había vivido en París, a donde se fue porque Kostas Karyotakis no quiso casarse con ella. Esperemos que sea eso lo incompleto de la relación y, de ser así, huyamos de las mentes conservadoras. La cuestión es que leí el primer poema, me gustó, leí el segundo, me gustó más y sólo encontré otros dos, así que dejo los cuatro. Hay alguno más en inglés y los datos que encontré son más o menos esos con variantes.


A un amigo

Vendré un atardecer, doblando por el recodo que me coge;
Vendré para encontrarte a solas con tu viejo sueño.
El anochecer arrastrará sus nubes leves pesadamente
pasando frente a tu ventana solitaria.

Me recibirás en tu aposento silencioso y habrá
libros en torno, abandonados en un hondo silencio.
Nos sentaremos uno junto al otro. Hablaremos de las cosas que se van,
de las que han muerto antes de que las perdamos,
de la amargura de la vida sin sentido, del tedio,
del no esperar que nada se realice,
del desaparecer… Y poco a poco en la oscura quietud,
se apagarán también nuestras palabras y el postrer pensamiento.

Más la noche acudirá a detenerse en la ventana;
mezclará brisas y aromas y claridad de estrellas
con el gran llamado que Naturaleza exhale,
con tu pecho que el silencio no habrá de proteger.


Soy la flor


Soy la flor que apacienta al sigiloso y oculto gusano.
No me somete el rigor del estío, como a las otras,
ni de mi cara mustia, de uno en uno, han de caer los pétalos.
Aunque los buenos hados y los malos me tiendan su celada,
como si fueran mariposas en torno, lo que siento es un vaivén.

Soy la flor que apacienta al sigiloso y oculto gusano.
Ya engendrada y nacida, en medio de mi alma el mal hace su nido.
Y soy la vida, y soy el caos, y nada espero de la suerte bufa.
Alzo mi cuerpo esbelto y bello y no habrá quien pueda emularme.
Mas cuando enseñe a las estrellas mis heridas, estaré muerta.

Traducción de Juan Manuel Macías


Sólo porque me amaste

No canto sino porque me amaste
en los años pasados.
Y ya con el sol, con presentimientos de verano,
ya con lluvia y con nieves,
no canto sino porque me amaste.
Sólo porque me tuviste entre tus brazos
una noche y en los labios me besaste,
sólo por eso soy hermosa como un lirio siempre abierto
y aún conservo un temblor en mi alma
sólo porque me tuviste entre tus brazos.
Sólo porque tus ojos me miraron
con el alma en la mirada,
orgullosa me adorné con la corona
más excelsa de mi existencia;
sólo porque tus ojos me miraron.
Sólo porque me amaste he nacido,
por esto se dio mi vida;
en el triste vivir no realizado
mi vida se cumplió.
Sólo porque me amaste he nacido.
Sólo porque tan bellamente me amaste
viví para multiplicar
mis sueños, amado mío, que cual astro te pusiste.
Y así en tal dulzura muero
sólo porque tan bellamente me amaste.




Sotiría

Que pase ya el día con la luz.
¿Por qué tarda tanto la noche?
En la sombra de los pinos
un sillón me espera.
Se apagarán las luces de las salas
y el sueño vendrá cual un desmayo.
Aquí una cama vacía
no produce ninguna impresión.
Se ahondará la noche en el miedo
cuando el viento llegue repentino.
El eucalipto sacudirá su cabellera
junto con los secretos de los sueños.



Realmente el tercero no me gusta, pero supongo que se referirá a Kostas Karyotakis y... bueno... la entrada iba a ser suya.


Y, ya que estamos, el dedicado a Karyotakis tras su muerte. Hay quien dice que es sólo una suposición. Yo sólo sé sobre ella lo que he puesto arriba así que supongo que estoy condicionada para suponerlo.



To a young man who committed suicide

A spirit kept pursuing him
in the dark expanses of his life.
His occupations, his joys at a nod
became pretexts of his vital drive.

His lovely books, thought, a momentary haunt.
His love a violent sight.
Later his face filled with mystery
and nothing around him was right.

A curious stranger, he wandered among us
in altered mien and grim.
He did not gainsay our suspicion
that something frightful awaited him.

He was strangely handsome, like those
whom death had singled out.
He yielded to the direst dangers
as if something guarded him throughout.

One morning, in a walnut casket we
found him dead with a mark on the temple.
All of him was like a victory,
like light casting around him in the dark.

He had such simplicity and serenity,
a smiling form living again!
As if all of him had become a Eucharist
and the cause had marked him in vain.

martes, 20 de octubre de 2009

Se te queres

Se te queres matar, por que não te queres matar?
Ah, aproveita! que eu, que tanto amo a morte e a vida,
Se ousasse matar-me, também me mataria...
Ah, se ousares, ousa!
De que te serve o quadro sucessivo das imagens externas
A que chamamos o mundo?
A cinematografia das horas representadas
Por atores de convenções e poses determinadas,
O circo policromo do nosso dinamismo sem fím?
De que te serve o teu mundo interior que desconheces?
Talvez, matando-te, o conheças finalmente...
Talvez, acabando, comeces...
E, de qualquer forma, se te cansa seres,
Ah, cansa-te nobremente,
E não cantes, como eu, a vida por bebedeira,
Não saúdes como eu a morte em literatura!

Fazes falta? Ó sombra fútil chamada gente!
Ninguém faz falta; não fazes falta a ninguém...
Sem ti correrá tudo sem ti.
Talvez seja pior para outros existires que matares-te...
Talvez peses mais durando, que deixando de durar...

A mágoa dos outros?... Tens remorso adiantado
De que te chorem?
Descansa: pouco te chorarão...
O impulso vital apaga as lágrimas pouco a pouco,
Quando não são de coisas nossas,
Quando são do que acontece aos outros, sobretudo a morte,
Porque é coisa depois da qual nada acontece aos outros...

Primeiro é a angústia, a surpresa da vinda
Do mistério e da falta da tua vida falada...
Depois o horror do caixão visível e material,
E os homens de preto que exercem a profissão de estar ali.
Depois a família a velar, inconsolável e contando anedotas,
Lamentando a pena de teres morrido,
E tu mera causa ocasional daquela carpidação,
Tu verdadeiramente morto, muito mais morto que calculas...
Muito mais morto aqui que calculas,
Mesmo que estejas muito mais vivo além...
Depois a trágica retirada para o jazigo ou a cova,
E depois o princípio da morte da tua memória.
Há primeiro em todos um alívio
Da tragédia um pouco maçadora de teres morrido...
Depois a conversa aligeira-se quotidianamente,
E a vida de todos os dias retoma o seu dia...

Depois, lentamente esqueceste.
Só és lembrado em duas datas, aniversariamente:
Quando faz anos que nasceste, quando faz anos que morreste.
Mais nada, mais nada, absolutamente mais nada.
Duas vezes no ano pensam em ti.
Duas vezes no ano suspiram por ti os que te amaram,
E uma ou outra vez suspiram se por acaso se fala em ti.

Encara-te a frio, e encara a frio o que somos...
Se queres matar-te, mata-te...
Não tenhas escrúpulos morais, receios de inteligência! ...
Que escrúpulos ou receios tem a mecânica da vida?

Que escrúpulos químicos tem o impulso que gera
As seivas, e a circulação do sangue, e o amor?

Que memória dos outros tem o ritmo alegre da vida?
Ah, pobre vaidade de carne e osso chamada homem.
Não vês que não tens importância absolutamente nenhuma?

És importante para ti, porque é a ti que te sentes.
És tudo para ti, porque para ti és o universo,
E o próprio universo e os outros
Satélites da tua subjetividade objetiva.
És importante para ti porque só tu és importante para ti.
E se és assim, ó mito, não serão os outros assim?

Tens, como Hamlet, o pavor do desconhecido?
Mas o que é conhecido? O que é que tu conheces,
Para que chames desconhecido a qualquer coisa em especial?

Tens, como Falstaff, o amor gorduroso da vida?
Se assim a amas materialmente, ama-a ainda mais materialmente,
Torna-te parte carnal da terra e das coisas!
Dispersa-te, sistema físico-químico
De células noturnamente conscientes
Pela noturna consciência da inconsciência dos corpos,
Pelo grande cobertor não-cobrindo-nada das aparências,
Pela relva e a erva da proliferação dos seres,
Pela névoa atômica das coisas,
Pelas paredes turbihonantes
Do vácuo dinâmico do mundo...


Álvaro de Campos



lunes, 19 de octubre de 2009

Álvaro de Campos

Começo a conhecer-me. Não existo.
Sou o intervalo entre o que desejo ser e os outros me fizeram,
ou metade desse intervalo, porque também há vida ...
Sou isso, enfim ...
Apague a luz, feche a porta e deixe de ter barulhos de chinelos no corredor.
Fique eu no quarto só com o grande sossego de mim mesmo.
É um universo barato.




(outro)




Esta velha angústia,
Esta angústia que trago há séculos em mim,
Transbordou da vasilha,
Em lágrimas, em grandes imaginações,
Em sonhos em estilo de pesadelo sem terror,
Em grandes emoções súbitas sem sentido nenhum.

Transbordou.
Mal sei como conduzir-me na vida
Com este mal-estar a fazer-me pregas na alma!
Se ao menos endoidecesse deveras!
Mas não: é este estar entre,
Este quase,
Este poder ser que...,
Isto.

Um internado num manicômio é, ao menos, alguém,
Eu sou um internado num manicômio sem manicômio.
Estou doido a frio,
Estou lúcido e louco,
Estou alheio a tudo e igual a todos:
Estou dormindo desperto com sonhos que são loucura
Porque não são sonhos.
Estou assim...

Pobre velha casa da minha infância perdida!
Quem te diria que eu me desacolhesse tanto!
Que é do teu menino? Está maluco.
Que é de quem dormia sossegado sob o teu teto provinciano?
Está maluco.
Quem de quem fui? Está maluco. Hoje é quem eu sou.

Se ao menos eu tivesse uma religião qualquer!
Por exemplo, por aquele manipanso
Que havia em casa, lá nessa, trazido de África.
Era feiíssimo, era grotesco,
Mas havia nele a divindade de tudo em que se crê.
Se eu pudesse crer num manipanso qualquer —
Júpiter, Jeová, a Humanidade —
Qualquer serviria,
Pois o que é tudo senão o que pensamos de tudo?

Estala, coração de vidro pintado!


Álvaro de Campos

martes, 13 de octubre de 2009

Accidente

Temí... no el gran amor.

Fui inmunizada a tiempo y para siempre con un beso anacrónico
y la entrega ficticia
—capaz de simular hasta el rechazo— y por el juramento, que no es más retórico porque no es más solemne.

No, no temí la pira que me consumiría sino el cerillo mal prendido y esta ampolla que entorpece la mano con que escribo.


Rosario Castellanos




domingo, 11 de octubre de 2009

Múltiples spoilers y reflexiones sobre Donnie y S. Darko

Había una vez una película maravillosa llamada Donnie Darko. Había también una ex-niña (eterna post-adolescente) que creía en la posibilidad de una mitología contemporánea. También tenía una gata que se llamaba Folerpa, pero esa es otra historia y debe ser contada en otra ocasión.

La cuestión es que la ex-niña amaba profundamente Donnie Darko y, tras un par de días enferma con delirio febril incluído "soy un esciápodo, soy un esciápodo" en sofá del hostal vampiro, decidió ver la segunda parte en el sofá de su casa. Sí, la SGAE y el gran conejo Frank (¿por qué siempre es el conejo Frank, hasta cuando no se llama Frank el responsable de la muerte de la chica? ¿por qué siempre tiene que morir alguien alternativo para que no se muera la chica?) me castigan por ver online una película que ni pasó por las salas de cine.

¿Qué es S. Darko? Ante todo un ejemplo de "para hacer esto, casi mejor te quedabas en tu casa comiendo palomitas y viendo cine de verdad" pero también (y por eso no puedo criticarla del todo -me quedaré en un 98%) un ejemplo de lo que a Meryone (esa ex-niña, eterna post-adolescente) en el fondo siempre le llamará la atención: un "y ahora, ¿qué?". Exactamente igual que cuando decimos que a la Cenicienta se le llenaron de durezas los pies o que menos mal que Romeo y Julieta murieron a tiempo. "Sí, cariño, soy muy feliz, voy a comprar yogures." Lo que hicieron los griegos (¡dios!, ¡aquellos tiempos en que las segundas -o enésimas- partes las escribía gente como Eurípedes! denle la vuelta a todo como hacen varias veces en S. Darko y déjenme en la Grecia Antigua, por favor. Pregunten por la hetaira Meryone) y lo que mandé hacer a mis alumnitos durante las tres (¿o habían sido cuatro?) clases que di en las prácticas del CAP. O sea, Meryone no puede criticar totalmente S. Darko sin ser muchísimo más incoherente de lo que suele ser.

Pero las buenas intenciones no sólo producen mala literatura; también pueden producir malas películas y S. Darko es una mierda pinchada en un palo. Me parece maravilloso que alguien fantasee en su casa comiendo palomitas y viendo la original (no, no como palomitas mientras veo películas, no habitualmente) con qué había sido de la cría que hablaba de unicornios y bailaba. Yo también. De la cría, de la hermana mayor, de Gretchen, del padrastro (que ni sale) y de todos los putos personajes. Si sabrían remotamente lo muchísimo que había cambiado su vida porque Donnie estaba en la cama en lugar de siguiendo a un conejo muy grande y muy feo. Si Frank, si Gretchen, si el personaje del difunto Patrick Swayze cuyo nombre no recuerdo, sabían por lo poquísimo que se habían librado. Cómo coño se encajaría en la familia que un motor de un avión hubiera matado al hijo ¿mayor? ¿mediano?. Como yo, cientos de personas. Y no, no hicimos una segunda parte y tampoco fue sólo exactamente por falta de conocimientos de cómo hacer una película.

Pero hete aquí que no estamos en el 88 sino en el 95. Meryone tenía respectivamente cinco y doce años. Samantha (sí, la niña encantadora que lleva el peluche del unicornio en el avión del que cae el motor que mata a su hermano) diez y diecisiete. Disque la actriz es la misma y, bueno, vale. Lo será. No tienen por qué mentir. Es hippie y se ha ido de casa (siete años después) porque no soporta más las consecuencias de la muerte de su hermano. Lógico. Tiene una amiga más hippie que ella y es ella misma tremendamente azulada y maquillada quien se presenta cual conejo Frank ante el loco del pueblo. Ah, no lo he aclarado: ahora la prota es femenina porque está buena. O sea, no es que Jake Gyllenhaal no me parezca (en esta película) infinitamente más interesante, pero como que luce menos. Porque encima, eso. No es cómo le fue a la cría tras la muerte de Donnie, no. Eso realmente no importa. Es una excusa para hacer salir más cosas simpáticas del plexo solar de la peña, para reaprovechar el disfraz de conejo (claro que hay conejo: ¿alguien lo dudaba?) y para demostrar que a veces uno está más guapo callado. O sin dirigir películas.

También hay supuestos guiños a la primera que hacen notar más que no, que no había que hacerla. Las nubes las cosas que van a cámara rápida hacia delante o hacia atrás y... que el único que es realmente malo escapa. Bueno, en S. Darko escapaba igual porque el pobre del zumbao del pueblo (el único que puede salvar el mundo muriendo él y que tiene, repito, parecido con Donnie), por lo de que quedó tocado tras la operación Tormenta del Desierto, termina en la cárcel.

¿Había hablado de la banda sonora? ¿Para qué? No merece la pena. La de Donnie Darko la tengo sonando ahora mismo para hundirme más todavía en la miseria.

Ah, otra aclaración que tenía que haber hecho antes: la ex-niña, eterna post-adolescente melodramática tiene tendencia a hacer cosas que no le hacen ningún bien. Ver S. Darko no es de las más graves: es peor estar escuchando la banda sonora para regodearse en las diferencias y/o(/u) plantearse seriamente volver a ver la historia del conejo gigante que resulta ser amigo de hermana por enésima vez. No porque sea malo en sí mismo revisitar Donnie Darko (hay películas que hacen muy muy feliz a Meryone y Donnie Darko es una de ellas) sino porque así se dará más cuenta del poco cariño con el que hicieron la secuela. Y eso duele. Mucho.

Y, para terminar, decir que dejaron el campo abierto para una tercera pero no porque haya personajes que puedan tener conflictos por lo acontecido, claro que no... por algo infinitamente más triste y que sería demasiado largo de contar. ¿Quién va a verla cuando la hagan? ¡Bingo! Aquella que tiene por mala costumbre hacer cosas que sabe por adelantado que no debería hacer.

PS. La niña que quería escribir también puede violar a la familia de Donnie. Si dejan a Chris Fisher, a mí también. Y no, yo no lo daré a la luz. De momento, va a colgar ropa y a convencer a Folerpa de que es hora de pasar del sofá a la cama. Allí, decidirá.

PS.2. Al parecer mi ironía está tocada por lo que sea que contuviera el virus que me hizo declarar ser un esciápodo. No sé mi capacidad de escritura.


jueves, 1 de octubre de 2009

Lady from the sea, Munch


Ni puta idea de cómo se puede llamar en noruego.

martes, 29 de septiembre de 2009

Semejanzas literarias (I)

Muchas veces he dicho que nunca quise ser ni Wendy ni Campanilla sino Tigrilla, la princesa india. Eso en una de las poquísimas historias en las que me identifico con un personaje femenino. Otra es la que fue mi libro favorito de peque (antes de Poe) y sí, hubo un tiempo en que fui una niña, me ponían vestidos y pretendían que resultara una señorita: Mujercitas. Bueno, antes estaban los de los cinco y George que llevaba el pelo corto y no era como la tonta de la otra que siempre estaba haciendo la comida y, encima, era rubia. Pero yo era Jo. Leía, tenía amigos con o y, mientras a las otras niñas les decían que eran guapas, a mí me decían que tenía un pelo muy bonito. El profesor alemán que tocaba el piano nunca llegó y, bueno... tampoco nadie me ha publicado nunca nada. Hace años y años y años (y años) que no hablo con el que entonces pensaba que era Laurie pero hace poco todavía me dijeron poco menos que aquello de "tu cabello, tu cabello, tu única belleza".

Sin embargo, tengo nombre ficticio (fotologs, facebook, tumblr) de nínfula de Poe. Poe fue mi primer amor y ese poema fue el último que escribió. Además, Ligeia (mi cuento favorito) ya estaba pillado y Ulalume también. Mi primer blog ya tenía como url lo del once upon a midnight dreary y Lenore era repetitivo (dice la que es Annabel Lee en todas partes). Todas estan muertas. Lo de estar muerta era fundamental. Por circunstancias varias (como lo de tener cuatro años menos la primera vez que leí sobre su existencia), nunca conseguí pensar en Virginia Clemm como nínfula pero supongo que también le falta el componente maligno. Las nínfulas son efímeras y fascinantes. Casi tanto como la rosa del Principito. Y en éste no soy ni Principito ni rosa sino el zorro. Quien gana sólo por ser domesticado y por el color del trigo. A ratos, sólo a ratos, el aviador. Y yo tampoco sé dibujar.

La vida es de los otros y yo quiero un profesor alemán que toque el piano.

Y se me acaba la batería de Gregor. Sean buenos. Ni releo.

domingo, 20 de septiembre de 2009

Anoche soñé que volvía a Manderley

Realmente no, pero ayer pasé casi todo el día leyendo Rebecca, tomando té y escuchando a Marlene Dietrich.

También ejercí la misantropía desde mi sofá y decidí por enésima vez dar la razón a Sartre en lo de que el infierno son los demás. Afortunadamente los demás estaban fuera y yo estaba aquí. Con Folerpa, con mis latas de té y con Marlene. Y con un libro. Hay días que no importa cuál sea el libro, simplemente tiene que haber uno. Como aquellos fines de semana, cuando estaba en la residencia y bajaba a comer a última hora (o ni bajaba) pero pasaba el resto del tiempo tomando té y leyendo. Socializar no es malo, el alcohol es bueno, pero no hay nada mejor que estar solo con un libro. Si se tiene una gata, mejor.

Últimamente priorizaba demasiado las obligaciones académicas y las relaciones sociales. O tenía que estudiar o alguien me llamaba (o las dos cosas). Ni siquiera tomaba el té por litros como de costumbre.

Cualquier día me tomo en serio lo de opositar (cualquier día llegará pronto) y tengo que sacar cuatro asignaturas para licenciarme en Filología Portuguesa (que espero aprobar entre la convocatoria extraordinaria de diciembre y la de febrero y, desde luego, no después de junio) pero también tengo que leer por placer y como si eso fuera lo único que importara. Es lo único que importa. Leer fue siempre lo que más me gustaba.

¿Qué hago aquí? Me voy a seguir con Rebecca. O con cualquier otro. Se lee como se es y yo soy desordenada e impulsiva. Y voraz. Como dice Jose, acentuando el "un poquito", "un poquito bipolar". Si sólo fuera un poquito...

También voy a hacer la comida, que son las tres y media de la tarde.

(No, no es un post que a nadie le interese pero, como dice el perfil -cambio de perfil como de bragas últimamente- el blog es mío y hago con él lo que me da la gana. O algo parecido)


martes, 15 de septiembre de 2009

Reflexiones telegráficas de los últimos tiempos

Ahora que (casi) no tengo vida académica, puedo aprender lo que quiera.

Las relaciones humanas serían mucho más fáciles si fuéramos todos pececitos de colores.

Mi vida la dirige Isabel Coixet y no quiero. Me cae mal.

Exijo que mi vida deje de ser dirigida por Isabel Coixet (o Sophia Coppola, o alguna petarda así) y pase a hacerlo Eric Rohmer. Sí, Rohmer.

Sigo siendo una decepción para mi señor padre pero ha empezado a dejar de importarme.

¿Por qué no podemos crecer en el campo como las margaritas?

Hay gente a la que quieres demasiado para pelearte con ellos para siempre.

Lo único casi equiparable al terror es el mar. Todo lo demás ocupa un segundo plano.

Que ya no vaya a doctorarme no quiere decir que ya no me gusten la Edad Media o la literatura artúrica.

Mi abandono del doctorado y la reacción familiar podría ser convertido en una obra maestra por Phillip Roth.

El otro día vi por fin Je vous salue, Marie y no me gustó. No hay nada que me resulte más frustrante que hincar el diente a una historia (libro o película) con ganas y que no me guste.






Y que sigue habiendo media docena de personas (aprox) con las que siempre es un placer estar y que darían un buen momento Eric Rohmer. Eric, ven. Dirígeme.










sábado, 5 de septiembre de 2009

Andrómeda


(Poynter)


(Doré)


(Delacroix)


(Palma -el Joven-)


(Rubens)


(Rubens)


La primera estaba en mi libro nuevo de pintura victoriana que, entre unas cosas y otras, sólo he podido mirar por encima. El fin de semana pienso consagrárselo al señor Roth, al menos la mayor parte del tiempo. Sean buenos.

domingo, 30 de agosto de 2009

Pataleta

Si creyera en algún dios (y hubo un tiempo en que me enseñaron a creer en el de los cristianos), mis dolores de cabeza me harían renegar de su existencia. Como hace mucho tiempo que no creo en ninguno, reniego de Arturo, de los vampiros, de la vuelta de Elvis, de la posibilidad de un mundo más justo logrado a base de margaritas en pelos llenos de mierda (y yo siempre siempre llevo el pelo limpio, aunque también le ponga margaritas), de revoluciones para cambiarlo, de tocar los bongos y fumar porros. Reniego de las vacaciones (también son una entelequia), de la educación, de la Universidad. De la igualdad entre los pueblos y los seres humanos. De la belleza interior.

De las endorfinas, de la música, del cine, de la literatura. Del terror malo. De la amistad. De que una imagen valga más que mil palabras. De las metáforas. De las vitaminas.

Reniego de pisar la hierba, de la lluvia, del mar. Reniego, incluso, de la bombilla roja del Rock-a-Hula y de pasar la tarde entera en un lugar cómodo leyendo. Del té. Del whisky. De las bibliotecas. Del chocolate con almendras.

Y, en fin, de todo lo que no sea un analgésico.

Voy a intentar dormir (más) a ver si se me pasa. Fuck.

lunes, 24 de agosto de 2009

Grandes Noticias

Ya no me estoy doctorando y mi vida académica termina en cuatro asignaturas. Cinco si tengo problemas con convalidar los complementos de formación, pero esperemos que no. Luego el mundo está ahí fuera esperándome. No una tesis interminable, no: el mundo. Y ya no tengo diecipocos años y no le tengo miedo.

Además, voy a leer todo lo que no leí todo el tiempo que tenía que hacer un TIT que nunca debí matricular por segunda vez, a ver todas las películas que me he bajado últimamente (atrápame si puedes, SGAE), a dar paseos, a tomar whiskys y cervezas (y gintonics y todo lo que se ponga por delante) y... ah, sí: creo que mañana voy a apuntarme a un gimnasio. La antítesis de la libertad, lo sé, pero tengo la columna hecha un cristo últimamente y no me viene nada mal bajar unos cuantos kilos.

Puede incluso que, diez años después de decidir que los grandes lo hacían mejor, decida volver a escribir. La hostia. Buscaré un pseudónimo irreconocible (o no).

Búsquenme en las escaleras de la Quintana con un libro, bajo la bombilla roja del Rock-a-Hula o (nada es perfecto) preparando los exámenes de mis gramáticas portuguesas en la biblioteca de Filosofía que es la que abre por las noches. O en el Ramón Piñeiro por las mañanas.

O esperen a que dé señales de vida. ¿No la huelen? Es mi libertad...

domingo, 9 de agosto de 2009

Javier Krahe tiene dos canciones gloriosas a San Cucufato.






La otra tarde en una iglesia,
que era fiesta de guardar,
me dio un ataque de amnesia,
no podía recordar,
a quién coño fui a rezar,
yo,que siento por Jesús (bis)
¡repelús!.

Imaginad mi problema,
cualquier otro sin mi fe
con seguridad blasfema
o se va a tomar café,
pero yo no flaqueé
no podía estar allí (bis)
¡porque sí!.

"He perdido la memoria,
le expliqué a un santo varón,
eche una jaculatoria
o una salve a la intención,
tengo un lío del copón,
no comprendo, ay de mí (bis)
¡qué hago aquí!".

"Calma, me dijo el beato,
por mi honor de sacristán,
rezaré a San Cucufato
tus recuerdos volverán,
o sus huevos sufrirán."
Y le ató al pobre un cordel (bis)
¡que cruel!.

Recuperé por entero
gracias a su intercesión
la memoria y un mechero
que no entraba en la oración,
¡eso sí que es devoción!.
Le quedaba además (bis)
¡mucho gas!.

Le di lumbre a un monaguillo
y una hostia al sacristán
y les vacié el cepillo
a San Cosme y San Damián,
recordando que mi plan
era entrar a aquel lugar (bis)
¡a robar!.

Tú, que nunca vas al templo,
tú que estás en el error,
toma de mi historia ejemplo,
rectifica pecador
y recorre sin temor
los caminos del Señor (bis)
Sí, Señor.




He perdido el pudor, ya no tengo decencia
y me exhibo desnudo con cierta frecuencia.
¿Qué será
que este cuerpo gentil, visto así en cueritatis,
por dinero está bien y molesta si es gratis?
Yo no sé que será pero como no cobro
por desvelar mi piel, está visto que sobro.
Mi albornoz
¿dónde está mi albornoz, dónde está mi recato?
Mi extraviado pudor dame, San Cucufato.

San Cucufato, te enciendo esta vela.
Devuélveme el pudor,hace un frío que pela.

San Cucufato, los cojones te ato:
si no me lo devuelves no te los desato.

He perdido el amor, contraje matrimonio
y la paz conyugal me ha matado el insomnio
genital.
Cumplo como varón porque aún tengo reflejos
y mi buena mujer no va mucho más lejos.
Yo solía pasar largas horas de fiesta...
ahora, cuando ha lugar nos echamos la siesta
y a dormir.
¿Dónde está la avidez, dónde está el arrebato?
Mi dormida pasión dame, San Cucufato.

San Cucufato, te enciendo este cirio.
Devuélveme el amor, aquel viejo delirio.

San Cucufato, los cojones te ato:
si no me lo devuelves no te los desato.

He perdido el humor, me deshago en suspiros
viendo que fácil es, pero nunca es ni a tiros.
¡Que país!
Uno, pobre infeliz, tan dispuesto al abrazo
y la España Cañí va y le da un españazo.
Miro a mi alrededor, no le veo la gracia
pero la desgracia sí. De mi boca, reacia,
sale un jé,
pero un jé muy flojín, de media comisura.
Cucufato: mi humor o caeré en la locura.

San Cucufato, te enciendo esta bujía.
Devuélveme el humor, permite que me ría.

San Cucufato, los cojones te ato:
si no me lo devuelves no te los desato.


Por lo demás, ayer se casaron Javi y Mónica y fue uno de los días en los que mejor lo pasé de toda mi vida.

miércoles, 5 de agosto de 2009

De nínfulas y chicas tontas. Creo

No tengo vida últimamente porque estoy en recta final de un TIT que no digievoluciona como debiera pero que me impide hacer otras cosas. Lo normal y aquello que me caracteriza. Sueño con leer y leer y ver películas y películas y poder consagrarme de verdad a todo el cine que me he descargado en los últimos meses, pero no puedo. Claro que siempre cae alguna y este domingo, de vuelta de la ciudad terrible, cayó Le genou de Claire. No sé si lo he dicho, pero Eric Rohmer encarna una de mis muchas concepciones de "yo quiero contar historias así" y es uno de los responsables (aunque jamás se me haya pasado por la cabeza hacer cine: ¡ojalá valiera yo para eso!) de que no intente contarlas. Para hacer las cosas mal, no las hago, aunque sólo sea para mí. No. Hace demasiados años que decidí que los demás escribían mejor que yo y que estaban todos muertos, tal cual Pedro Páramo. ¿Hemos leído todos Pedro Páramo? Perdón a quien no lo haya hecho.

(Pedro Páramo, leído entre examen y examen de Selectividad -no lo olvidaré en la vida- también tiene parte de culpa en el fin de mi condición de adolescente que escribía. Fue algo así como un "menos mal que he dejado de escribir porque nunca llegaré a esto")

Pero hoy estamos hablando de cine, no de por qué no escribo desde hace ya casi diez años (¡la hostia!) y de historias bien contadas.

La rodilla de Clara. Clara es tonta y no sale hasta más o menos la mitad de la película. Clara no interesa (todavía). Pero hay un montón de mujeres más y un hombre con barba, barco y aire cosmopolita que vuelve al pueblo de su infancia para vender la casa familiar y se encuentra conmigo. Conmigo no, porque (¡ay mísera de mí, ay infelice!) no soy escritora ni francesa, pero con un personaje que tiene bastante que ver conmigo. Y me cuenta que se va a casar y yo le cuento que la nínfula de la casa en la que vivo está enamorada de él. Y, eso... hay una nínfula que es casi casi tan maravillosa como Natalie Portman patinando en círculos en Beautiful Girls pero que es infinitamente más francesa y más despeinada (¡ay!), una prometida ausente (se casa en agosto y la historia transcurre en julio) de la que todos dicen que parece dura y con la que lleva años de encuentros y desencuentros, la mamá de la nínfula (que se la presta para que se la lleve de excursión por la montaña y que pase la noche con él) y la tonta de Clara, hija del segundo marido (ahora ya ex-marido) de la mamá de la nínfula. Clara es de estas rubias etéreas (no como las de Sophia Coppola, afortunadamente) y preciosas hasta decir basta que no tienen el más mínimo atractivo real. Tiene una rodilla de una fragilidad que conmueve, de acuerdo, y su punto de gracia adolescente. Pero ya. Nos gusta Laura que es inteligente, no tiene un novio gilipollas como el de Clara y es nínfula. Sí, nos gusta. A todos. No sólo a mí.

No puedo contar mucho más pero es una película maravillosa. Y con nínfula. ¿He dicho ya que tiene nínfula? Y salgo yo...

No, no voy a dejar video ni foto de la rodilla. Vedla.

sábado, 1 de agosto de 2009

¿Alguien sabe decirme por qué no conocía este cuadro?


Es la Vanidad de Cowper pero yo no lo conocía. ¿Por qué?

Me la descubrieron mis vampiros. Uno in absentia y la otra in praesentia.

lunes, 20 de julio de 2009

De la buena costumbre de copiar poemas

Ayer me encontré con éste en medio de innúmeras cosas que demuestran que tengo síndrome de Diógenes y que año tras año pienso que tengo que tirar y que nunca tiro:

Acusam-me de mágoa e desalento,
como se toda a pena dos meus versos
não fosse carne vossa, homens dispersos,
e a minha dor a tua, pensamento.

Hei-de cantar-vos a beleza um dia,
quando a luz que não nego abrir o escuro
da noite que nos cerca como um muro,
e chegares a teus reinos, alegria.

Entretanto, deixai que me não cale:
até que o muro fenda, a treva estale,
seja a tristeza o vinho da vingança.

A minha voz de morte é a voz da luta:
se quem confia a própria dor perscruta,
maior glória tem em ter esperança.

Carlos de Oliveira


Supongo que será de aquellas fotocopias de las clases de portugués porque no soy consciente de haber tenido un libro de Carlos de Oliveira en las manos jamás. De cualquier modo, me gusta. Todo vuestro. Supongo que cuando lo copié no pensaba posible llegar nunca al grado de beatitud existencial en el que me encuentro y que empieza a durar demasiado como para ser bueno. La bipolaridad asomará en cualquier momento y eso también será divertido. Mientras, supongo que debería terminar el TIT. Aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaayyyyyyyyyyyyyyyyyyyy (a Portnoy le salía mejor y era por motivos más nobles)

viernes, 17 de julio de 2009

Sigo sin hacer el monográfico de tentaciones de San Antonio

Pero, antes de irme el fin de semana a Ferrol a maldecir mi suerte, como siempre que voy (y durante dieciséis años vivía allí -hasta los dos en Mallorca y desde los dieciocho, salvo vacaciones y algún fin de semana, aquí-), os dejo la de Dalí, que merece un post para ella sola.

También me doy cuenta de que Dalí es de los pintores favoritos y, teniendo en cuenta que, cuando sólo conocía a media docena de pintores y docena y media de cuadros, el Cristo de Dalí era mi segundo favorito (El grito siempre fue el primero), es un poquito vergonzoso que no tenga post, sobre todo porque tiene uno Wesselmann, joder.



¿A que no adivináis quién tiene que irse corriendo si no quiere perder también este bus?





viernes, 10 de julio de 2009

Me he enamorado (otra vez)

Juzguen por sí mismos si es o no es justo que lo haga:


Y, como siempre que el tema central del post es UN cuadro, alguno más. Para que no se sienta solo. ¡Ay, no me canso de mirarlo! Gracias, José Ferraz de Almeida Júnior. Gracias.













(Sí, procrastino)

jueves, 9 de julio de 2009

Sophia de Mello Breyner Andresen

Acabo de descubrir que Sophia de Mello Breyner Andresen (que seguía viva cuando yo empezaba a estudiar portugués) murió hace ya cinco años. En aquella asignatura de lengua portuguesa, de portugués (sobre todo los que ya éramos reintegracionistas y no necesitábamos que nos convencieran) no debimos aprender demasiado, pero yo recuerdo descubrir cada día de clase media docena de autores que quería leer (y alguno más que no), además de todos aquellos mapitas sobre la lusofonía, qué es el crioulo caboverdiano, cómo se acentúa en portugués, por qué ser reintegracionista, por qué ser reintegracionista y por qué ser reintegracionista. Todo mezclado, claro. Y, nunca, nunca, nunca (algo que nunca le agradeceré lo suficiente a José Luis) nada sobre cuestiones políticas o territoriales, algo que el resto de profesores de portugués (casi todos) deberían aprender e imitar. Que yo fui la tocapelotas que levantó la mano y dijo "eu nom" cuando el que me parece el mejor profesor de literatura del área preguntó si partíamos todos del nacionalismo (gallego, claro). La que declaraba que hablaba muchísimo en español y que si hablaba en gallego era porque le salía de los cojones y no por cuestiones políticas. La que un par de veces explicó que, además de no ser nacionalista tampoco era comunista (y no agregó de milagrito un "y ya empiezo a hartarme de que sean los profesores en lugar de los alumnos los que se empeñen en hacer la lectura política de TODO lo que se estudia en clase") y a ver si simplificábamos menos y nos guiábamos por menos clichés en lo que a la izquierda se refiere. La que se mordió la lengua (el mismo día que declaró no ser nacionalista) cuando el buen señor estaba todo preocupado por si los coruñeses (como si no les llegara con ser coruñeses, también se sienten españoles, ¡pobrecitos!) llevaban banderas de España a un Dépor-Oporto. Que lleven lo que les dé la gana, joder. Y conste que el último paréntesis es mío y que las banderas me dan alergia desde que tengo un padre que cree que son un símbolo de la patria (¿qué coño es la patria además de la mierda que simboliza la bandera?) por el que hay que morir o matar. Además, la bandera española es fea de cojones y ser patriota gallego es tener ganas de que te miccionen por encima (por eso tan bonito de "mexan por nós e hai que dicir que chove") más todavía que si eres gallego a secas. Y yo soy práctica (para pocas cosas, pero lo soy), individualista, anarquista y simpatizante de seres sin raíces de todo tipo, de los vampiros a los piratas, pasando por León el Profesional. De esos alumnos que sí son conscientes de la incongruencia del profe independentista progre que es funcionario del Estado Español y que intenta convencerte de que no te dejes alienar por los demás para poder alienarte él a su gusto. No quiere que seas indepe porque piensas sino porque él te dice que es lo mejor. Y no tengo nada contra los indepes pero sí mucho contra la gente que no piensa y sólo sigue consignas. Pensar es bonito, sano y, además, provoca actividad en el cerebro. A él no sé lo que le daban por alienarnos de forma rara en lugar de de esa sana forma en la que nos aliena la tele, pero debía ser mucho, por el interés que ponía.

Sophia de Mello Breyner Andresen murió el 2 de julio de 2004 y yo, antes de soltar mi discurso digno de los mejores mítines de algunas de mis asignaturas de portugués (con la salvedad de que esto es mi blog y aquello era una clase), ya había seleccionado estos dos textos. Lo juro. Debo tener el día así porque, ahora que lo pienso, ni siquiera son de los mejores. El primero es el que venía en un taco de fotocopias.

RETRATO DE UMA PRINCESA DESCONHECIDA

Para que ela tivesse um pescoço tão fino

Para que os seus pulsos tivessem um quebrar de caule

Para que os seus olhos fossem tão frontais e limpos

Para que a sua espinha fosse tão direita

E ela usasse a cabeça tão erguida

Com uma tão simples claridade sobre a testa

Foram necessárias sucessivas gerações de escravos

De corpo dobrado e grossas mãos pacientes

Servindo sucessivas gerações de príncipes

Ainda um pouco toscos e grosseiros

Ávidos cruéis e fraudulentos

Foi um imenso desperdiçar de gente

Para que ela fosse aquela perfeição

Solitária exilada sem destino


Sophia de Mello Breyner Andresen




AS PESSOAS SENSÍVEIS


As pessoas sensíveis não são capazes
De matar galinhas
Porém são capazes
De comer galinhas


O dinheiro cheira a pobre e cheira
À roupa do seu corpo
Aquela roupa
Que depois da chuva secou sobre o corpo
Porque não tinham outra
O dinheiro cheira a pobre e cheira
A roupa
Que depois do suor não foi lavada
Porque não tinham outra


"Ganharás o pão com o suor do teu rosto"
Assim nos foi imposto
E não:
"Com o suor dos outros ganharás o pão."


Ó vendilhões do templo
Ó constructores
Das grandes estátuas balofas e pesadas
Ó cheios de devoção e de proveito


Perdoai-lhes Senhor
Porque eles sabem o que fazem.

Sophia de Mello Breyner Andresen



¿Dije algo de estar adolescente hoy? ¿No? Pues lo digo ahora...

viernes, 3 de julio de 2009

Doctor Zhivago y otros demonios

(Aviso para navegantes: como cualquier post en el que hable de películas, de novelas o de lo que sea, hay innúmeros spoilers. Si todavía no has visto Doctor Zhivago, ¿a qué coño esperas? ¿a soñarla? corre, vela, vuelve y me cuentas)

Ahora sí. Justo en la primera palabra del párrafo siguiente empezaba este post.

Circuló durante un tiempo el falso mito de que Doctor Zhivago es mi película favorita. No lo es. Es de mis absolutas favoritas, pero ni siquiera es mi favorita de David Lean. La culpa la tiene La hija de Ryan que probablemente sea un poco menos buena, pero a mí me gusta mucho más. No sólo por identificaciones múltiples (me identifico con lo hostiable de Rose Ryan y lo "adolescente con inquietudes" de Yuri Zhivago a partes iguales) ni porque, aunque Omar Shariff sea más guapo, a mí me ponga infinitamente más Robert Mitchum (de eso tienen la culpa La noche del cazador y El cabo del terror); se trata de algo irracional e indefinible, como lo son siempre filias y fobias.

Mi película favorita hace (ahora ya casi sí) diez años que es La naranja mecánica y Doctor Zhivago (por qué Doctor Zhivago pasaba la censura paterna es de los mayores misterios de la Humanidad) la recuerdo como la mayor tortura de infancia. Me la soplaba profundamente que hubiera sido rodada por aquí, la fotografía maravillosa, que a Omar Shariff le retiraran los pómulos hacia atrás y tantas otras cosas. Creo que todo menos la banda sonora. Es probable que las doscientas primeras veces que intenté verla, me haya dormido. Claro que Geraldine Chaplin bajando del tren con un pompón rosa por sombrero es algo que una niña pequeña no sabrá nunca apreciar. Y eso que la escena, pese a lo terrible del pompón, del abrigo, del manguito (me da igual que viniera de París, lo hortera lo es siempre) es de mis favoritas. No sólo de la película, de la historia del cine. No he dicho de las mejores, he dicho de mis favoritas.

Podría ir contando cómo y por qué pasó de resultarme un coñazo a ser una película que me encanta pero no se trata de eso. La cuestión es que buscaba una cita que recordaba memorable y que, o no existe o no lo es tanto. Y no porque la película no las tenga, sino porque yo la había inventado. Como había inventado que él dice "¡Lara, Lara!" en el tren cuando (además de no ser ella) no es capaz de decir nada. ¡Con la de años que llevo yo gritando "¡Lara, Lara!" cada vez que veo a Julie Christie!

Mi famoso TIT va (lo he contado más veces) de la figura del caballero entre dos damas en la narrativa cortés. Mayormente artúrica, claro. No me sale un caballero entre dos damas mejor retratado que el bueno de Yuri Zhivago. En la película. La novela es de esas que justifican que algunos (independientemente de que prefiramos cine o literatura) queramos morder cada vez que alguien dice que "una película está siempre peor que un libro." Una mala película está siempre peor que un buen libro, claro. Pero todas las demás combinaciones son imprevisibles. Véase La naranja mecánica (el libro es maravilloso, pero no tanto), El exorcista (la novela más aburrida de la Historia) o el género negro. Doctor Zhivago justifica esa otra frase contra la que llevo también media vida luchando: "una imagen vale más que mil palabras." Coged cualquier escena de la película (cualquiera). ¿Es evocadora? Perfecto: en la novela no lo es. En absoluto. Seguro que la traducción tiene mucho que ver, pero no puede ser sólo eso. Es insoportable. Hiriente. Como si hubieran escrito (mal) la novela después. La empecé hace un tiempo y no la terminé. Porque tengo más cosas que leer y porque era una tortura: dolía identificar escenas y ver que lo maravilloso de la historia es todo por obra y gracia de David Lean. El entierro, la rama que golpea en la ventana, la manifestación, Lara disparando a Komarowski, Tonya llegando, la vela en la ventana de Lara... todo tan inocuo como si en una conversación de peluquería dos imitaciones autóctonas de Paris Hilton se comentaran una a la otra "jo, tía, ¡qué fuerte!, ¿sabes la chiquita esa rubia? sí, tía, sí... esa que desvirgó el amante de su madre, el tío este que ni está bueno ni es tan rico, ¿cómo se llama? Victor algo... Victor, Victor, Victor Hipolitovich, ¿sabes? bueno, pues resulta que el otro día ella entró en una fiesta y le pegó un tiro. Sí, como lo oyes. Y estaba el médico este tan guapo con un nombre tan raro. Sí, ese que sale con la que tiene un abrigo rosa terrible que se trajo de París y los dientes tan grandes. Que ni que no hubiera ortodoncistas hoy en día. Sí, tía, ¡superfuerte! Pues resulta que el médico ya la conocía porque atendió a la madre de ella cuando se quiso suicidar porque se enteró de que el Victor lo que sea se la tiraba. Si es que ¿a quién se le ocurre, con lo mona que es ella, dejarla ir solacon él? que la madre no está mal, pero es ya tan mayor..." Lo que dice Sabato de la historia de un joven que mata a una vieja para robarle, que puede ser una mera anécdota en la crónica policial o Crimen y castigo. Al señor le dieron el Nobel, pero leí alguna vez en alguna parte que lo que era es buen poeta. La historia del médico que tiene mujer e hijo en Varikino y una amante en Yuriatin es la hostia, pero sólo la historia. Y llegó David Lean y la convirtió en una maravilla.

Mis caballeros se debaten entre dos damas de diversas formas. Ninguno como Yuri. Los tiempos han avanzado mucho desde el siglo XII cuando los trovadores inventaron el amor. Habían, antes, retrocedido mucho desde los siglos anteriores, cuando el amor no existía y la moral judeo-cristiana tampoco. El siglo XII (junto con el XIX el campeón del adulterio, decía Duby) era un siglo cojonudo para estar casado con una persona y enamorado de otra, pero todavía no estaba tan claro lo de poder estar enamorado de las dos. Salvo Tristán por breves instantes, cuando se casa con la segunda Iseo porque se parece a la primera y se llama igual. Yuri quiere a Tonya, quiere a su niño y es capaz de tirarse seis meses con Lara sin hacer lo propio. Pese a que la mencione en todas las cartas a su mujer. Vuelve a Moscú, es feliz con Tonya, huye de Moscú, se encuentra con Lara, se lía por fin con ella, Tonya está embarazada, deja a Lara (y, sin pretenderlo, a su familia, porque es reclutado a la fuerza por partisanos rojos), vuelve con Lara pero teniendo delirios en los que ve a Tonya, quien le escribe a casa de Lara (antes había ido allí a buscarlo) contándole que los deportan de Rusia, se separan por una serie de motivos que no vienen al caso aquí, no vuelve a ver a ninguna de las dos y muere intentando llamar a alguien que cree es Lara.

Y, sin embargo, a Meryone, que es así, siempre le ha parecido que hay algo que no termina de ser amor en la relación de Yuri, de Lara, de Tonya. Aquello que sabíamos de otra forma antes de que Sabina escribiera "que al lugar donde has sido feliz no debieras tratar de volver". Lo sabíamos (algunos) entre otras cosas por Doctor Zhivago. Doctor Zhivago es una lucha por la felicidad, por la individualidad (no lo he declarado antes, pero me salto el análisis anticomunista, que está demasiado trillado) y una búsqueda errada. Hay retornos a lugares y a personas. Los retornos a los lugares son siempre desastrosos. La vuelta a Tonya aburre, la vuelta a Lara culpabiliza. Lara parece, a veces, una solución a todo. Una Lara que (ella misma lo dice al leer los poemas que él le dedica) no es ella sino él. No como él la ve: él. Y siempre está Tonya. No vuelve a Tonya y delira recordando a Lara, eso sería lo esperable de un amor adúltero ficcional al uso, pero no es lo que sucede. No es cuando "abandona" a Tonya que es "castigado" y se queda sin nada*; es cuando abandona a Lara. Abandona a Lara al sentirse un monstruo porque sabe más de la vida de Katia que de la de su hijo, porque Tonya está embarazada, porque sí tiene cierto sentido del deber. Y lo cogen los partisanos. Al desertar es a Tonya a quien cree ver entre la nieve. Al delirar, en casa de Lara, es en Tonya en quién piensa. Está arrepentido pero ha habido algo más fuerte que él que le ha impedido "cumplir con su deber". Ha sido otro retorno a lo que él no esperaba. Siempre retorna y siempre hay algo que no es como esperaba. A veces es contra su voluntad, pero casi siempre quiere hacerlo. Y su error está en ir a Varikino con Lara. Porque en Varikino descubre que tampoco con Lara va a ser feliz. Y renuncia a huir con ella, no por no ir con Komarowski, sino porque salir del país sería tener una oportunidad para encontrarse con Tonya. Con su familia. Por segunda vez tiene que elegir entre las dos; por segunda vez no se queda con ninguna. Hubo un amago anterior. Un momento en que preguntó a Komarowski qué pasa con una muchacha como esa cuando un hombre como él ha terminado con ella y él dice algo así como que "si la quiere". Ese es uno de los fragmentos que no vi hoy buscando la maldita cita inexistente.

Pero, además, hay otro motivo por el que Meryone (que no en vano creció leyendo cosas como 1984 y viendo películas de Serie B -y pienso en las vainas ahora mismo-) sabe que realmente no es amor. No sólo por los abandonos (a las dos), no sólo porque no intente (nunca) buscar a Tonya, pese a aquellos delirios, no. Por algo mucho más importante. Cuando no grita "¡Lara, Lara!" y se muere, cree haber visto a Larissa Antipova. Sólo lo cree. No la ha visto. Y todos sabemos (gracias a los trovadores y todos los que vinieron después) que, si realmente fuera amor, no podría equivocarse. ¿He dicho si realmente fuera amor? Perdón. Pretendía decir si realmente existiera ese amor del que hablan los trovadores, del que pretenden hablar tantas películas del Hollywood clásico. Es simplemente una historia de relaciones humanas. Erradas, como suelen serlo siempre. O no del todo idílicas, como pretenden serlo en tantas películas en Technicolor. Como en situaciones particulares, como 1984, como todas las variantes de la película de las vainas. Cuando no hay más que otra persona que pueda entenderte (qué sospechoso: siempre son heterosexuales, siempre es del sexo opuesto) y el autor utiliza el más simple de los recursos para hacerte ver que lo que nos hace humanos nos hace individuales. Creo que, en cierta medida, aparte de todo lo demás, la grandeza de Doctor Zhivago (o lo que hace que yo la ame sobre tantas otras películas pretendidamente de amor) está en que no sólo no hay happy end sino que nunca hubiera sido posible por la naturaleza misma del personaje que da título a la historia. Independientemente de la historia que se cuente.

Además está la música, la fotografía, Julie Christie, Omar Shariff, Geraldine Chaplin, Alec Guinness...








Youtube tiene sus ventajas pero no siempre encontramos lo que queremos como queremos. Y el principio ya lo había puesto en otro lado.

*Dije que no iba a hablar de los aspectos anticomunistas, pero esto tiene que ver con otro tipo de moral que también planea inquietantemente sobre la historia.