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sábado, 25 de abril de 2009

O povo é quem mais ordena



Grândola, vila morena
Terra da fraternidade,
O povo é quem mais ordena
Dentro de ti, ó cidade.

Dentro de ti, ó cidade
O povo é quem mais ordena,
Terra da fraternidade
Grândola, vila morena.

Em cada esquina um amigo
Em cada rosto igualdade,
Grândola, vila morena
Terra da fraternidade.

Terra da fraternidade
Grândola, vila morena
Em cada rosto igualdade
O povo é quem mais ordena.

À sombra duma azinheira
Que já não sabia a idade
Jurei ter por companheira
Grândola a tua vontade.

Grândola a tua vontade
Jurei ter por companheira,
À sombra duma azinheira
Que já não sabia a idade.

Una azinheira es una encina y Grândola una ciudad. Hoy hace 35 años del 25 de abril (aquí conocido como "revolución de los claveles"). Para despistados, linkazo a la wikipedia, aquí en portugués y aquí en español.

En la imagen de abajo, yo cuando llevaba gafas y me cepillaba el pelo (craso error, de ahí creo que viene la manía de Jose con decir que me parezco a Janis Joplin) poniéndole un clavel en el fusil a un soldado. No soy yo, claro. Pero podría serlo.


Ya sabéis, a comprar un clavel, que son baratos y fue una revolución bien bonita. Y los tanques paraban en los semáforos. Eso mola.

viernes, 24 de abril de 2009

Ya no es el día del libro y aún no es 25 de abril

LA SUERTE


Él venía de una semana de trabajo en el campo
en casa de un hijo de puta y era diciembre o enero,
no lo recuerdo, pero hacía frío y al llegar a Barcelona la nieve
comenzó a caer y él tomó el metro y llegó hasta la esquina
de la casa de su amiga y la llamó por teléfono para que
bajara y viera la nieve. Una noche hermosa, sin duda,
y su amiga lo invitó a tomar café y luego hicieron el amor
y conversaron y mucho después él se quedó dormido y soñó
que llegaba a una casa en el campo y caía la nieve
detrás de la casa, detrás de las montañas, caía la nieve
y él se encontraba atrapado en el valle y llamaba por teléfono
a su amiga y la voz fría (¡fría pero amable!) le decía
que de ese hoyo inmaculado no salía ni el mas valiente
a menos que tuviera mucha suerte.

Roberto Bolaño



El 24 de abril es un día como un poco tonto y sin sentido, ¿no? Menos mal que es viernes...

martes, 20 de enero de 2009

En Boston todavía es 19...

Ligeia sigue siendo, dieciséis años después, mi cuento favorito. Y tengo veinticinco. Echen cuentas, señores.

Un brindis por mi alcohólico favorito, por mi primer amor. El responsable de mi desmesurada afición por el terror (y sin escribir una sola linea sobre vampiros, mi primera debilidad en el género) y de mis tendencias melodramáticas (para bien y para mal, por eso tienen el melo y no sólo el dramáticas). El autor que se paladea. El que me enseñó tantas palabras, tanto en español como en inglés. El primero en hacerme ver que una historia no es sólo la historia, sino como ésta se cuenta.

El que me enseñó que no existe belleza absoluta sin imperfección y que la muerte de una mujer hermosa es probablemente el tema más poético del mundo. Que la desdicha es diversa y que no siempre lo que se recuerda con claridad es lo más importante. El inventor del síndrome de la cuchara (seamos serios) y, probablemente, el origen de mi fascinación por las nínfulas. El que me descubrió lo que era el fetichismo, sin saberlo. El que hizo que adorara los escalofríos y el responsable de mi manía irracional a los ojos azules (sí, yo los tengo azules y no me había importado hasta que leí "El corazón delator")

El autor al que siempre defiendo cuando alguien dice "Poe... bueno, Poe marca con quince años". ¡Pues con nueve! Poe sigue siendo maravilloso a cualquier edad. ¿Que es ingenuo? Joder, era decimonónico, ¿qué le pedimos? ¿Postmodernidad? Pues vamos de culo...

¿Quién conoce los designios de la voluntad y su vigor? Ligeia es morena y de nariz aguileña. Poe también está en el fondo de mi afición por las narices judías y de mi frustración por no haber heredado la de la mitad de mi familia materna. Y quién sabe de cuántas cosas más.

Queda el principio del cuento. Y los links pertinentes, como siempre.





Y allí se encuentra la voluntad, que no fenece. ¿Quién conoce
los misterios de la voluntad y su vigor? Pues Dios es una gran
voluntad que penetra todas las cosas por la naturaleza de su
atención. El hombre no se rinde a los ángeles, ni por entero a
la muerte, salvo únicamente por la flaqueza de su débil
voluntad.
JOSETH GLANVILL


No puedo, por mi alma, recordar ahora cómo, cuándo, ni exactamente dónde trabe por primera vez conocimiento con lady Ligeia. Largos años han transcurrido desde entonces, y mi memoria es débil porque ha sufrido mucho. O quizá no puedo ahora recordar aquellos extremos porque, en verdad, el carácter de mi amada, su raro saber, la singular aunque plácida clase de su belleza, y la conmovedora y dominante elocuencia de su hondo lenguaje musical se han abierto camino en mi corazón con paso tan constante y cautelosamente progresivo, que ha sido inadvertido y desconocido. Creo, sin embargo, que la encontré por vez primera, y luego con mayor frecuencia, en una vieja y ruinosa ciudad cercana al Rin. De seguro, le he oído hablar de su familia. Está fuera de duda que provenía de una fecha muy remota. ¡Ligeia, Ligeia! Sumido en estudios que por su naturaleza se adaptan más que cua1esquiera otros a amortiguar las impresiones del mundo exterior, me bastó este dulce nombre -Ligeia- para evocar ante mis ojos, en mi fantasía, la imagen de la que ya no existe. Y ahora, mientras escribo, ese recuerdo centellea, sobre mi, que no he sabido nunca el apellido paterno de la que fue mi amiga y mi prometida, que llagó a ser mi compañera de estudios y al fin, la esposa de mi corazón. ¿Fue aquello una orden mimosa por parte de mi Ligeia? ¿O fue una prueba de la fuerza de mi afecto lo que me llevó a no hacer investigaciones sobre ese punto? ¿O fue más bien un capricho mío, una vehemente y romántica ofrenda sobre el altar de la más apasionada devoción? Si sólo recuerdo el hecho de un modo confuso, ¿cómo asombrarse de que haya olvidado tan por completo las circunstancias que le originaron o le acompañaron? Y en realidad, si alguna vez el espíritu que llaman novelesco, si alguna vez la brumosa y alada Ashtophet del idólatra Egipto, preside, según dicen los matrimonios fatídicamente adversos, con toda seguridad presidió el mío.



En español entero, aquí. Aquí en inglés y aquí en portugués.

¡Muerte a Rowena y a las rubias de película de Sofía Coppola!

jueves, 20 de noviembre de 2008

Negras tormentas agitan los aires...

Iba a hacer un texto largo con toda mi indignación porque nadie recuerde que el 20-N no sólo murió el señor bajito y mojigato que hizo la vida imposible a nuestros padres y abuelos. Que es también el aniversario de la muerte del amigo Buenaventura. Buenaventura Durruti, sí. Uno de esos que querían cambiar el mundo y llegó la Guerra Civil y les jodió la revolución. Guerra Civil que no olvidemos que en otros países es conocida como Revolución Española. Y no precisamente gracias al señor de bigote, sino a Durruti y sus amigos. Esos que eran los más y que ahora no se recuerdan. Iba a cabrearme pero son las mil, con todo mi insomnio. Así que que le den por culo a ZP y toda su memoria histórica más sesgada que la que no tenía nombre; la que era sólo recuerdo de la Guerra Civil. Con sus grandezas y sus miserias, por ambos lados. Que el mundo siga creyendo que todos los rojos eran comunistas. O socialistas. Que mis amigos me digan que debería votar. Que sigan haciendo documentales sobre la muerte de Franco, a ver si los niños que no saben quién era que salen por la tele ven alguno y descubren lo que deberían contarles en el colegio. A nosotros nos lo contaban. Dependiendo de quien, nos decía que era bueno o malo. Y nadie empleaba el pleonasmo "memoria histórica". Cómo si la memoria pudiera ser de otro tipo!

Setenta y dos años, sí. Cuatro posibles muertes y nunca lo sabremos. Que si fueron los comunistas, que si fueron sus compañeros porque estaba acercándose a los comunistas, que si los fascistas dispararon desde una ventana, que si fue él mismo, por accidente.

Buscaba un fragmento del montaje de Els Joglars sobre la muerte de Durruti. Las muertes, más bien y me lo he encontrado entero. No sé si cargará, pero vale la pena. Yo lo vi (ahora no me voy a poner a volver a verlo) hace tres o cuatro años, en un ciclo de cine de las jornadas de CNT Compostela. En pantalla grande. Una gozada. Además, ponían antes de los pases cortos hechos por el sindicato de espectáculos. Maravillas como (literal) "Los aguiluchos de la FAI por tierras de Aragón".

Si no cargara, link aquí.

Iba a poner una canción de Chicho Sánchez Ferlosio, pero creo que en el de Els Joglars cantaba el Romancero de Durruti entero y me parece excesivo.

Ahí va video. Y, ya que estamos, lápida. Lápida no de la tumba, que esa es otra. Homenaje a Durruti, Ascaso y García Oliver. En Montjuic.

Hoy tocaba post reivindicativo. No sólo iba a poner poemas y cuadros del XIX.






jueves, 23 de octubre de 2008

Y diles que, por mi amor, maten al gato...

No es (creo) casualidad que Guilhem de Peitieu, el primer trovador (y abuelo de Leonor de Aquitania, la mujer que cambió al rey de Francia por el de Inglaterra con tanto glamour como mala fe) haya nacido el mismo día que el amigo Brassens. Esto es, hoy. Hoy no, pero un 22 de octubre. De 1071 y 1921, para ser exactos. Ahora mismo no puedo buscar una canción de Brassens, pero sí poner la primera cansó occitana que leí en mi vida, el año que me cambié de Hispánicas a Románicas (lo mejor que haya hecho nunca con mi vida, creo).

Porque hubo un tiempo en que los trovadores no parecían ir a llevar mallas en todas las películas ambientadas en la Edad Media y en que escribían en vulgar por oponerse a la Iglesia. Y el primero en hacerlo fue Guillermo IX de Aquitania (o Guilhem de Peitieu, que son el mismo). Y cuando tu conocimiento de los trovadores no pasa de Martin Codax y sus ondas do mar de Vigo (y unos cuantos más, tampoco hay que exagerar) y lo único que sabes del occitano es que es una lengua minoritaria del sur de Francia, descubrir esto (y todo lo demás que descubrí yo, todo a la vez, en aquel primer año de Románicas) es, cuando menos, divertido.

Y provoca adicción. Si luego llegan la épica y la narrativa artúrica, más. Y hasta hoy.

Lástima que por culpa del buen hombre se haya inventado el amor!


Farai un vers, pos mi sonelh,
E-m vauc e m'estauc al solelh.
Donnas i a de mal conselh,
Et sai dir cals:
Cellas c'amor de cavalier tornon a mals.
Donna no fai pechat mortal
Que ama cavalier leal;
Mas s'ama monge o clergal
Non es raizo:
Per dreg la deuri'hom cremar ab un tezo.
En Alvernhe, part Lemozi,
M'en anei totz sols a tapi:
Trobei la moller d'En Guari
E d'En Bernart;
Saluderon mi sinplamentz per san Launart.
La una-m diz en son latin:
"O, Deus vos salv, don pelerin;
Mout mi semblatz de belh aizin,
Mon escient;
Mas trop vezem anar pel mond de folla gent."
Ar auzires qu'ai respondutz;
Anc no li diz ni ba ni butz,
Ni fer ni fust no ai mentagutz,
Mas sol aitan:
"Babariol, babariol, babarian."
So diz n'Agnes a n'Ermessen:
"Trobat avem que anam queren:
Sor, per amor Deu l'alberguem,
Que ben es mutz,
E ja per lui nostre conselh non er saubutz."
La una-m pres sotz son mantel
Et mes m'en la cambra, el fornel:
Sapchatz qu'a mi fo bon e bel,
E-l foc fo bos,
Et eu calfei me volentiers als gros carbos.
A manjar mi deron capos,
E sapchatz agui mais de dos,
Et no-i ac cog ni cogastros,
Mas sol nos tres;
E-l pans fo blancs e-l vins fo bos e-l pebr'espes.
"Sor, si aquest hom es ginhos
Ni laicha a parlar per nos,
Nos aportem nostre gat ros
De mantement,
Qe-l fara parlar az estros, si de re-nz ment."
N'Agnes anet per l'enoios:
Et fo granz, et ag loncz guinhos:
Et eu, can lo vi entre nos,
Aig n'espavent,
Qu'a pauc no-n perdei la valor e l'ardiment.
Quant aguem begut e manjat,
Eu mi despoillei per lor grat;
Detras m'aporteron lo gat
Mal e felon:
La una-l tira del costat tro al tallon.
Per la coa de mantenen
Tira-l gat, et el escoisen:
Plajas mi feron mais de cen
Aquella vetz
Mas eu no-m mogra ges enquers qi m'ausizetz.
Pos diz N'Agnes a N'Ermessen:
"Mutz es, que ben es conoissen.
Sor, del banh nos apareillem
E del sojorn."
.xli. jorn estei az aquel torn.
Tant las fotei com auziretz:
Cen e quatre vint et ueit vetz,
Q'a pauc no-i rompei mos corretz
E mos arnes;
E no-us pues dir los malaveg tan gran m'en pres.
Monet, tu m'iras al mati,
Mo vers porteras el borsi
Dreg a la molher d'en Guari
E d'en Bernat,
E diguas lor que per m'amor aucizo-l cat



Haré un verso, pues me adormezco, me paseo y me echo al sol. Hay damas de mala intención, y sé decir cuáles: aquellas que llevan a mal el amor de caballeros.
No comete pecado mortal la dama que ama a leal caballero; pero yerra si ama a monje o a clérigo. La tal, con justicia debería ser quemada con un tizón.

En Alvernia, más allá del Lemosín, me fui solo, con esclavina: me encontré con la mujer de Garí y con la de Bernart. Me saludaron llanamente por San Leonardo.

La una me dijo en su latín: «Dios os guarde, señor peregrino; me parecéis de muy buena condición, por lo que veo; pero demasiado vemos andar por el mundo gente necia.»

Ahora oiréis lo que contesté; no le dije ni fa ni fu, ni menté hierro ni madera, sino tan sólo: «Babariol, babariol, babarián.»

«Hermana -dijo Agnés a Ermessén-, hemos hallado lo que vamos buscando.»
«Hermana, por el amor de Dios, alberguémoslo, que es completamente mudo, y nuestro propósito nunca será divulgado por él.»

La una me tomó bajo su manto y me llevó a su cámara, junto al hogar. Sabed que ello me fue agradable y bonito, y el fuego era bueno; y me calenté gustosamente junto a los gruesos leños.

Para comer me dieron capones, y sabed que hubo más de dos. No había cocinero ni pinche, sino nosotros tres solos. El pan fue blanco; el vino fue bueno, y la pimienta, abundante.

«Hermana, por si este hombre es un marrullero y deja de hablar por nosotras, traigamos en seguida nuestro gato rubio, que lo hará hablar al momento, si en algo nos engaña.»

Agnés fue en busca del odioso, que era grande y con largos bigotes. Y yo, cuando lo fui solo, con esclavina: me encontré con la vi entre nosotros, tuve miedo, y por poco pierdo el vigor y el denuedo.

Cuando hubimos bebido y comido, me desnudé a su voluntad. Me colocaron detrás el gato malvado y pérfido; una de ellas me lo arrastró desde el costillaje hasta los talones.

Súbitamente estira la cola al gato, y él -araña. Aquella vez me hicieron más de cien heridas; pero yo no me hubiera movido aunque alguien me hubiese matado.

«Hermana -dijo Agnés a Ermessén-, se ve perfectamente que es mudo.» «Hermana, preparémonos para el baño y para el goce.» Estuve ocho días, y aún mas, en aquel ambiente.

Las follé tanto como vais a oír: ciento ochenta y ocho veces, que por poco rompo mi correaje y mi arnés; y no os puedo decir la gran enfermedad que cogí.

Monet, por la mañana y de mi parte, llevando mi verso en el zurrón, irás directamente a la mujer de Garí y a la de Bernart, y diles que, por mi amor, maten el gato.

Guilhem de Peitieu

domingo, 19 de octubre de 2008

Definitivamente, tengo poderes (Las relaciones peligrosas)

Ayer me salían Las relaciones peligrosas por todos los poros. Habláramos de lo que habláramos, a mí me salía un ejemplo del libro. Bien, hoy lo buscaba en google (está en Ferrol, claro) para echarle un ojo a la correspondencia entre la de Merteuil y Valmont (ay!) y me encontré conque ayer, si no llega a morirse en 1803, el amigo Laclos hubiera cumplido nada menos que 267 años. Casi nada.

Así que os dejo una de las cartas. Y lo recomiendo fervorosamente.

LA MARQUESA DE MERTEUIL A CECILIA VOLANGES

En París, a 4 de octubre de 17**.

¡Vaya, vaya, pequeña, por lo que veo estás muy molesta y avergonzada! ¿Y este señor de Valmont es un hombre perverso, no es así? ¡Cómo! ¡Atreverse a tratarte como a la mujer más querida! ¡Ensenarte aquello que te estabas muriendo por saber! En verdad que este proceder es imperdonable. Y por tu parte, quieres conservar tu modestia para tu amante (el cual no abusa); ¡sólo quieres las penas del amor, y no los placeres! Nada mejor, y quedarás de maravilla en una novela. Pasión, infortunio, virtud por encima de todo, ¡cuántas cosas bellas! En medio de este brillante cortejo, verdad es que una se aburre a veces, mas todo tiene su recompensa.

¡Miren pues a la pobre niña, qué lástima da! Tenía los ojos hinchados al día siguiente! ¡Qué dirían ustedes si fueran los de su amante! Ea, ángel mío, no los tendrás siempre así; no todos los hombres son un Valmont. Y luego, ¡no atreverse a levantar esos ojos! ¡Oh! Caramba, con mucha razón; todo el mundo habría leído en ellos tu aventura. Créeme, si así fuera, nuestras mujeres e incluso nuestras señoritas tendrían una mirada mas recatada.

A pesar de las alabanzas que me veo obligada a prodigarte, como ves, preciso es reconocer, sin embargo, que no lograste tu obra maestra; habría sido contarle todo a tu mamá. ¡Habías empezado tan bien! Te habías echado ya en sus brazos sollozando, ella también lloraba: ¡qué escena tan patética! Y ¡qué lástima no haberla terminado! Tu querida madre, loca de contento, te habría enclaustrado de por vida, para contribuir a tu virtud, y entonces habrías podido amar a Danceny todo cuanto hubieras querido, sin rivales ni pecado: te habrías desconsolado a placer; y de seguro que Valmont no habría ido a turbar tu dolor con enojosos placeres.

Ahora en serio, ¿se puede ser tan niña tomo tú con quince anos cumplidos? Con razón dices que no mereces mi bondad. Sin embargo yo quería ser tu amiga: ¡quizá lo necesites con la madre que tienes y el marido que quiere darte! Mas si no maduras, ¿qué quieres que haga contigo? ¿Qué podemos esperar, si lo que espabila a las jovencitas, a ti, por el contrario te atonta?

Si pudieras dominarte y razonar por un momento, te percatarías enseguida de que has de felicitarte en lugar de lamentarte. ¡Mas estás avergonzada y esto te incomoda! ¡Oh! Tranquilízate; la vergüenza que el amor produce es como el dolor: sólo se padece una vez. Después puede fingirse, mas ya no se siente. Sin embargo, el placer permanece y esto ya es algo. Incluso creo entrever por tu discursillo, que podría ser harto importante para ti. Vamos, un poco de buena fe. «Esa turbación» que te impedía «hacer lo que decías», que hacía que te pareciera «tan difícil defenderte», que «te hizo enojar» cuando Valmont se fue, ¿acaso la causaba la vergüenza? ¿O era el placer? Y ese «modo de hablar» al que «no se sabe cómo responder», ¿acaso no sería por su modo de hacer? ¡Ay! ¡Niña, mientes y le mientes a tu mejor amiga! Esto no está bien. Mas dejémoslo.

Lo que para todo el mundo sería un placer, y podría no ser sino eso, en tu situación se convierte en algo realmente feliz. En efecto, viéndote entre una madre la cual te interesa que te quiera, y un amante que deseas que lo haga para siempre, ¿cómo no comprendes que el único medio de conseguir estos fines opuestos, es ocuparte de un tercero? Distraída con esta nueva aventura, mientras que ante tu mamá parecerás someterte a ella sacrificándole una inclinación que le desagrada, ante tu amante conseguirás el honor de una hermosa defensa. Aunque le asegures sin cesar de tu amor, no le concederás la prueba última. Esta negativa, tan poco penosa en tu caso, no dejará él de atribuirla a tu virtud; quizá se lamente por ello, mas te querrá mas aún; y el conseguir este doble mérito, a los ojos de la una el de sacrificar tu amor, a los del otro el de resistirte a él, sólo te costará gozar de sus placeres. ¡Oh! Cuántas mujeres perdieron su reputación, habiéndola podido conservar cuidadosamente, si la hubieran podido mantener con estos medios.

¿No te parece este partido que te propongo, tanto el mas razonable como el mas apetecible? ¿Sabes lo que has conseguido con el que habías tomado? Pues que tu mamá haya achacado tu redoblada tristeza a un redoblado amor y se sienta ofendida por ello, y no espere para castigarte sino a estar más segura. Acaba de escribirme; lo intentará todo para conseguir tu propia confesión. Quizá llegue incluso, según me dice, a proponerte a Danceny por esposo; y esto para hacerte hablar. Y si, dejándote seducir por este engañoso carino, respondieses según el dictado de tu corazón, encerrada al punto por largo tiempo, quizá para siempre, llorarías a placer tu ciega credulidad.

Esta argucia que quiere usar contigo, has de combatirla con otra. Empieza, pues, por hacerle creer que piensas menos en Danceny, mostrando menos tristeza. Se convencerá tanto mas fácilmente cuanto que es la consecuencia normal de la ausencia; y te estará tanto mas agradecida cuanto que hallará ocasión de aplaudirse por su prudencia, la cual le ha sugerido esta medida. Mas si, por conservar alguna duda, persistiese, sin embargo, en ponerte a prueba y llegara a hablarte de matrimonio, enciérrate, como buena hija que eres, en una perfecta sumisión. De hecho, ¿qué arriesgas? Para lo que se hace con un marido, bien vale el uno tanto como el otro; y el mas incómodo es menos molesto que una madre.

Cuando esté mas contenta contigo, tu madre te casará al fin, y entonces, al tener mas libertad de movimientos, podrás hacer lo que quieras, dejar a Valmont para quedarte con Danceny o incluso conservar a ambos. Pues, ten cuidado, es amable tu Danceny: mas es uno de esos hombres a los que se tiene cuando se quiere y hasta que se quiere; puede una estar tranquila con él. No ocurre así con Valmont: es difícil de conservar; es peligroso abandonarlo. Se ha de tener con él mucha habilidad, o, si no se tiene, mucha docilidad. Mas, por otra parte, ¡si lograras hacer de é1 un amigo! ¡Esto sería una suerte! Te pondría enseguida en la primera fila de las mujeres de moda. Así es como se consigue un puesto en el mundo, y no ruborizándote y llorando, como cuando tus monjas te hacían comer de rodillas.

Si tienes seso, tratarás pues de reconciliarte con Valmont, que debe estar harto furioso contigo; y como es necesario saber reparar las tonterías, no temas dar tú algunos pasos; además pronto te darás cuenta de que, si los hombres han de dar los primeros, casi siempre nos vemos forzadas nosotras a dar los segundos. Tendrás un pretexto para ello: pues no has de guardar esta carta; y te pido y te exijo que se la entregues a Valmont en cuanto la hayas leído. No te olvides, sin embargo, de volverla a lacrar antes de hacerlo. Primero, porque he de dejarte el mérito de tu actuación con respecto a él, que no parezca que te ha sido dictada; y además, porque de nadie en el mundo soy tan amiga como para hablarle como a ti.

Adiós, ángel mío; sigue mis consejos, y escríbeme diciéndome si te va bien con ellos...

A propósito, se me olvidaba... sólo una palabra mas. Esfuérzate por cuidar mas tu estilo. Sigues escribiendo como una niña. Comprendo muy bien el motivo, y es que dices todo lo que piensas, y nada que no pienses. Esto puede ser así entre tú y yo que nada hemos de ocultarnos la una a la otra: mas, ¡con todo el mundo! ¡Sobre todo con tu amante! Parecerías siempre una tontuela. Ya sabes que cuando escribes a alguien, lo haces para él y no para ti: debes, pues, tratar de decirle no tanto lo que piensas como lo que é1 desea oír.

Adiós, corazón; te abrazo en lugar de reñirte; con la esperanza de que seas mas razonable.

Chordelos de Laclos

viernes, 12 de septiembre de 2008

Siempre pensé que Víctor Jara cantaba esta canción para mí...

Pero, desde que, buscando la letra (tenía google puesto para hacer búsquedas en portugués), lo vi en una página llamada Vagalume, no me cupo la menor duda.

Nadna, tienes razón: sólo existo en tu imaginación.




María, abre la ventana
y deja que el sol alumbre
por todos los rincones
de tu casa.

María, mira hacia afuera
nuestra vida no ha sido hecha
para rodearla de sombras
y tristezas.

María ya ves,
no basta nacer, crecer, amar,
para encontrar la felicidad.
Pasó lo más cruel,
ahora tus ojos se llenan de luz
y tus manos de miel.

María...
Tu risa brota como la mañana
brota en el jardín.
María.

La eterna pregunta es: si siempre la he escuchado como si fuera para mí (aunque nací casi diez años después de que mataran a Víctor Jara), por qué coño no soy capaz de aplicarme el cuento???!!!

Son las cinco de la mañana y yo tengo los ojos como platos.

El martes hace 35 años que mataron a Víctor Jara. Yo llevo llorándolo desde que alguien decidió que tenía edad suficiente para saber que lo habían matado. Puede hacer tranquilamente veinte años. Reenvié a todo el mundo el link para las firmas para la reapertura del caso. Lloré cuando reabrieron el caso. Y se lo conté a todo el mundo, como si me fuera la vida en ello.

No sé dónde estaré el martes, así que valga como efeméride.

Víctor Jara es la banda sonora de mi infancia. Nunca ha dejado de gustarme. Y cada día me gusta un poco más.



Dejo una foto de la tumba. Porque sí, porque me da la gana y porque al espíritu romántico (del romanticismo real, no del cursi) que hay bajo mi look Woodstock le gustan los cementerios. Participo, creo, en todo el Romanticismo salvo el nacionalismo y el amor.

Y la estética, pero eso es una cuestión meramente cronológica.

Sigo escuchando la canción, a ver si hace efecto y llorando a Víctor Jara.

E intentando dormir, también.

sábado, 23 de agosto de 2008

Y, como estoy repetitiva, dejo la canción que puse antes en el fotolog

Joan Baez cantando Here's for you.

Hoy hace 81 años que ejecutaron a Sacco y Vanzetti. Estoy repetitiva, reitero.

El año que da nombre a la generación del 27.

Sí. Tantos, ya. Y cada vez está menos claro que fueran culpables.

Tan repetitiva estoy que sería capaz de dejar aquí también el texto de Vanzetti y el cuadro de Ben Shann si no pudiera poner directamente un link al fotolog.

Pero la canción sí quiero ponerla.




Here's to you, Nicola and Bart
Rest forever here in our hearts
The last and final moment is yours
That agony is your triumph.

lunes, 18 de agosto de 2008

NIña ahogada en el pozo

Las estatuas sufren por los ojos con la oscuridad de los ataúdes,
pero sufren mucho más por el agua que no desemboca.
Que no desemboca.

El pueblo corría por las almenas rompiendo las cañas de los pescadores.
¡Pronto! ¡Los bordes! ¡Deprisa! Y croaban las estrellas tiernas.
...que no desemboca.

Tranquila en mi recuerdo, astro, círculo, meta,
lloras por las orillas de un ojo de caballo.
...que no desemboca.

Pero nadie en lo oscuro podrá darte distancias,
sin afilado límite, porvenir de diamante,
...que no desemboca.

Mientras la gente busca silencios de almohada
tú lates para siempre definida en tu anillo,
...que no desemboca.

Eterna en los finales de unas ondas que aceptan
combate de raíces y soledad prevista,
...que no desemboca.

¡Ya vienen por las rampas! ¡Levántate del agua!
¡Cada punto de luz te dará una cadena!
...que no desemboca.

Pero el pozo te alarga manecitas de musgo.
insospechada ondina de su casta ignorancia,
...que no desemboca.

No, que no desemboca. Agua fija en un punto,
respirando con todos sus violines sin cuerdas
en la escala de las heridas y los edificios deshabitados.

¡Agua que no desemboca!



Ayer fue el aniversario (72 años, ya) del fusilamiento de Lorca. Uno de mis primeros amores y uno de mis poetas favoritos.

Ayer se me pasó y nunca me lo perdonaré.

lunes, 21 de julio de 2008

Suicidas ideales



En la entrada dan un giro a la llave,
reabren cada vieja carta guardada,
leen tranquilos y después arrastran grave
por última vez sus pasos de la morada.

La vida, dicen, fue una tragedia para ellos.
Dios mío, la carcajada horripilante de los hombres,
las lágrimas, el sudor, el anhelo de los cielos,

la solitud de tan vastos parajes pobres.

Se quedan frente a la ventana, lejos mirando
a la naturaleza, a los árboles, a algún infante,
ven como los marmolistas siguen el sol martilleando

que quiere bajar al poniente para siempre.

Todo ha llegado al fin. Aquí está la nota,
breve, simple, como se merece profunda,
llena de indiferencia y del perdón la gota

por aquel que llorará leyéndola rotunda.

Se miran al espejo, ven la hora,
si es una locura o acaso error se van a preguntar,
"todo ha terminado", murmuran, "ahora",
seguros que de veras lo van a prorrogar.

Kostas Karyotakis




Mi vocación suicida está en stand by desde hace un tiempo. Y puedo declararlo abiertamente, pese a que mis eternos retornos sean como son y se estén rebelando rabiosamente. Tan rabiosos que vuelven a mí los mantras más frustrantes de mi adolescencia no en forma de los textos de donde los saqué en forma de cita. Ni siquiera en forma del texto original, sino en otras citas, en otros autores, desconocidos entonces.

Leo a Bolaño que murió cinco días después que mi madre. De la misma enfermedad que ella.

Bolaño cita a Mallarmé. No con mi traducción "la carne es triste y he leído todos los libros", sino con otra. Mallarmé que era mi mantra autodestructivo en la época de máxima autodestrucción.

Así que me siento mal citando a Kariotakys en el momento de mi vida en que estoy tan fuerte que ni las reminiscencias de autodestrucción logran hacerme mella.

Y ese momento puede acabar mañana. O la semana que viene. O dentro de diez minutos. Es probable que ocurra, de hecho.

Pero ahora, este jueves que proso y he vuelto con todo mi camino a verme sola sin ponerme los húmeros ni morir en parís con aguacero, sabiendo, como he sabido siempre, que hay fantasmas que no te dejan aunque se vayan a dar una vuelta, es cuando cito a Karyotakis. Y cito el poema que me gusta pero no. El de los que de verdad no son suicidas. Tal vez por eso sea capaz de ponerlo hoy. Porque estoy en stand by.

La autodestrucción puede ser un revulsivo, a veces.

Aunque hoy no esté autodestructiva, repito.

El texto está porque el hombre, pese a escribir esto, se suicidó hace ochenta años. Y por la ciclotimia manifestada entre el primer intento y el definitivo. Lo puse hace varias entradas. Comparto muchas cosas con lo que sé de Kostas Karyotakis. Y esta semana me he planteado, más que nunca, que no podría ahogarme. Disfrutaría demasiado y saldría de vuelta. También me he planteado que tendría que vivir siempre al lado del mar. Pero al lado de verdad. Y con una temperatura que permitiera bañarse siempre. Es la única cura real que conozco para las penas que ahogan y no se sabe de dónde vienen. La ducha funciona, pero menos.

Y vengo de hacerme fuerte en determinadas cosas. Y de ver a gente que me hace fuerte. Gente que me hizo fuerte en momentos en que de verdad lo necesitaba.

Dos de las personas que han provocado que en determinados momentos de mi vida no fuera suicida real sino ideal. Los dos deberían leer esto y saber quiénes son. Sobre todo porque han estado conmigo en mi semana de vacaciones en Ferrol. Y me conocen lo suficiente y han hablado conmigo de ello bastantes veces. Y saben que si hablo de ello no hay peligro, también lo saben. Y que algún día pasará y esta vez no saldrá mal. Pero que no habrá motivo para esperarlo.

No. Esto no es una llamada de socorro. Para nadie.

Ahora mismo (y ahora son las dos de la mañana del 21 de julio de 2008) no me siento autodestructiva.

Leed a Kostas Karyotakis. Era maravilloso.

viernes, 11 de julio de 2008

Ciclotimia

Aconsejo a cuantos sepan nadar que no intenten jamás suicidarse tirándose al mar. Durante diez horas me estuve peleando con las olas. Tragué una enormidad de agua y, sin saber cómo, de vez en cuando subía a la superficie. Seguramente alguna vez, cuando tenga oportunidad, escribiré las impresiones de un ahogado.

Kostas Karyotakis, entre el intento de suicidio el 20 y el suicidio efectivo el 21

REPUGNANCIA



Detesto vuestra suerte, gentes
privilegiadas, muñecas japonesas idóneas.
Elegantes, miembros rosos, líneas
plásticas, ropas de seda, trasparentes.

Toda vuestra vida está en unos ojos angelicales.
En vuestros labios solo palabras de pasión.
Este es el sueño que tenéis: un marido inocentón
y dormir en unas camas leales.

Danza de semi-vírgenes, de dos en dos
con el cuerpo inflexible, triunfales,
solemnes, y un poco teatrales
acudís al dancing y al odeón ambas a dos.

Allí os quedáis posando infinitamente.
Antes románticas como las lunas,
mañana vais a parecer madonas algunas
oyendo a la "Valenzia" escabrosamente.

Imitáis al monstruo durante un período
con las cuatro piernas pegadas avés.
Vais corriendo a leer después
"la guía para las madres" a vuestro modo.

Oh, si pudiera alguien florecer así un día,
rosa grande de una alabadora,
o si pudierais vosotras sondar ahora
con una horquilla vuestra cabeza vacía!

Miembros indomables, ropas trasparentes,
bocas asquerosas de hipocresía,
insospechables, seres nulos de apatía
y a causa de todo eso, privilegiadas gentes...

Kostas Karyotakis




En diez días se cumplen ochenta años del suicidio de Kostas Karyotakis. El 20 de julio intentó ahogarse y el 21 se pegó un tiro debajo de un eucalipto. No sé qué será de mi vida el 21 de julio, ni recordaba que fuera en esa fecha. Me limitaba a leer poemas del único griego contemporáneo que conozco, además de Kavafis. Y llamar contemporáneo a cualquiera de ellos sólo nos es permitido a los medievalistas.

Iba a poner "Los suicidas ideales", pero tengo un día demasiado raro. Y lo reservo para el 21. Si es que no queda, como quedó Kafka el 3, en nada.

jueves, 10 de julio de 2008

ELEGÍA

(En Orihuela, su pueblo y el mío, se me ha muerto como el rayo Ramón Sijé, con quien tanto quería.)



Yo quiero ser llorando el hortelano
de la tierra que ocupas y estercolas,
compañero del alma, tan temprano.

Alimentando lluvias, caracolas
y órganos mi dolor sin instrumento,
a las desalentadas amapolas

daré tu corazón por alimento.
Tanto dolor se agrupa en mi costado,
que por doler me duele hasta el aliento.

Un manotazo duro, un golpe helado,
un hachazo invisible y homicida,
un empujón brutal te ha derribado.

No hay extensión más grande que mi herida,
lloro mi desventura y sus conjuntos
y siento más tu muerte que mi vida.

Ando sobre rastrojos de difuntos,
y sin calor de nadie y sin consuelo
voy de mi corazón a mis asuntos.

Temprano levantó la muerte el vuelo,
temprano madrugó la madrugada,
temprano estás rodando por el suelo.

No perdono a la muerte enamorada,
no perdono a la vida desatenta,
no perdono a la tierra ni a la nada.

En mis manos levanto una tormenta
de piedras, rayos y hachas estridentes
sedienta de catástrofes y hambrienta.

Quiero escarbar la tierra con los dientes,
quiero apartar la tierra parte a parte
a dentelladas secas y calientes.

Quiero minar la tierra hasta encontrarte
y besarte la noble calavera
y desamordazarte y regresarte.

Volverás a mi huerto y a mi higuera:
por los altos andamios de las flores
pajareará tu alma colmenera

de angelicales ceras y labores.
Volverás al arrullo de las rejas
de los enamorados labradores.

Alegrarás la sombra de mis cejas,
y tu sangre se irán a cada lado
disputando tu novia y las abejas.

Tu corazón, ya terciopelo ajado,
llama a un campo de almendras espumosas
mi avariciosa voz de enamorado.

A las aladas almas de las rosas
del almendro de nata te requiero,
que tenemos que hablar de muchas cosas,
compañero del alma, compañero.


Miguel Hernández



Miguel Hernández era mi poeta favorito la última vez que tuve edad para hacer semejante clasificación. Sin embargo, no tengo edición propia, sino la Obra completa que fue de mi madre y que está forrada con papel del que usábamos para calcar cuando éramos pequeños. Que tiene recortes de periódico que van, desde las primeras críticas de cine de mi tío hasta una columna sobre Josefina. También tienen, de cuando mi madre estaba viva, algunas servilletas con anotaciones mías. Pocos libros he paseado tanto como ese. Ahora no puedo. Tengo miedo de que le pase algo.

Este es mi poema favorito. Lo era ya cuando era pequeña y lo cantaba Serrat en el coche de mis padres.

Ahora es cuando realmente intento dormir.

miércoles, 9 de julio de 2008

I need no reason for the first time in my life



CZARINA


Sippin' tea

let the rivers pass me by

these dusty tears

need no place to cry

I need no reason for the first time in my life

I just need to be on my way

I don't want for anything that I don't have

all I want is waiting for me there

for me there

with my czarina queen of all that I believe

Still born seasons cradle our affairs

I light a candle

my lover to protect

in sack cloth and ashes

my lover will descend

I need no reason for the first time in my life

I just need to be on my way

I don't want for anything that I don't have

all I want is waiting for me there

I don't want for anything that I don't have

all I want is waiting for me there

for me there

hide behind your walls

I waste a day

if I want

all this and more are under me

I need no reason for the first time in my life

I just need to be on my way

I don't want for anything that I don't have

all I want is waiting for me there

I don't want for anything that I don't have

all I want is waiting for me there

for me there

for me there






Llevaba sin escuchar esta canción desde antes de empezar la carrera, seguro.

Hoy no va a ser un buen día. Y absolutamente nadie puede hacer nada.

Buenas noches.

viernes, 4 de julio de 2008

Hoy han llegado los 25




Con ellos, a las doce, llegó un libro de Waterhouse. Mola.

Además, viene Laura a comer a casa, que tenía examen y anda solita por los mundos compostelanos...

Y debería haber puesto este otro cuadro, que se parece más a mí. Pero esa lady of Shallott no la conocía como tal.



La del vestido rojo soy yo, con el pelo recogido y bebiendo té mientras me cuentas algo. Más guapa ella, pero escalofriante. Waterhouse me miraba con buenos ojos.

La de arriba, si no me falla la percepción, es Christina Rossetti.

Buen fin de semana a todo aquel que se asome.

miércoles, 2 de julio de 2008

Sólo para locos



Para nosotros, son, sin embargo, suicidas, pues ven la redención en la muerte, no en la vida; están dispuestos a eliminarse y entregarse, a extinguirse y volver al principio.



Herman Hesse, El lobo estepario





Repito que tengo que volver a leer este libro. Hoy Herman Hesse cumpliría 131 años. El 2 de julio también es un buen día para nacer. Exactamente cien años después del nacimiento del alemán, muere Nabokov, uno de mis más grandes amores.

Pero yo nací cien años y un día después de Kafka.

Y Kafka llegó a mí antes, también es cierto. Fue otro hermano, el de Carmela, quien me prestó El ojo cuando se enteró de que me gustaba leer. También fue la primera persona a la que vi leer el Ulises. Él estaba en COU y nosotras en octavo de EGB. Todavía se lo agradezco mentalmente. Lo de Nabokov, digo. A Joyce amenazó con prestármelo, también, pero en modo "a ver si puedes con este". A Hesse llegué ya casi en la Universidad, en la última adolescencia, la memorable. Una de las últimas veces que Hesse volvió. Hesse está periódicamente de moda y yo lo amo igual. Y no me identifico con Siddharta, sino con Harry Haller, claro que sí. Aunque haya quien diga que no es un libro que nos suela gustar a las mujeres, yo siempre he reivindicado mi condición de hombre para determinadas cosas. Esta sí la leí en la Universidad. En tercero, creo. Y lo amé todo lo que no había amado Siddharta, pese a que me gustara mucho. Sólo leí otra de Herman Hesse, porque es un autor a racionar, como llevo tantos años racionando a Nabokov. Con todo el esfuerzo de voluntad que no soy capaz de aplicar a nada más. Fue Demian y fue el verano que me licencié. Sigue en mi estantería, desde hace unos meses, Narciso y Goldmundo, pero creo que le toca pronto.

Nabokov ya salió (sólo Lolita) varias veces en el fotolog.

Quiero recuperar y releer mi Lobo estepario.

Y hace un montón de meses que no leo a Nabokov.

Mañana, más. (Mañana, Kafka, supongo)


miércoles, 25 de junio de 2008

Efemérides II

Siempre (desde que el mismo hermano desmitificador de la entrada anterior me regaló lo que yo consideraba un cuento y era La metamorfosis, allá en el 95 -no sólo pongo nombre y fecha a los libros y está dedicado, sino que de él adquirí la costumbre de firmar siempre en la misma página: yo en la 88; él en la 67) he sabido que había nacido cien años y un día después de Kafka. Algo que me gusta indiscutiblemente más que haberlo hecho el Día de la Independencia, más si tenemos en cuenta que el parto fue provocado y que al médico no le costaba nada hacerme salir un día antes. O después, pero mejor antes.

Pero ahora, mirando nuevamente en la Wikipedia (acabé de trabajar por hoy, pero aún no es la hora), acabo de descubrir que nací el mismo día que Hawthorne y doce años después de la muerte de Derleth. Que no son ni con mucho dos de mis escritores favoritos de terror, pero sí me parece significativo y pienso citarlo a partir de ahora.

El terror, como las nínfulas, como Hannibal Lecter, como tantas cosas, está al caer...

Mientras, me planteo que el rato de antes de marchar no acaba nunca.

Efemérides


Se acercan mis 25 y no quiero trabajar. Por este orden. Así que me acabo de dar una vuelta por la wikipedia a ver qué pasaba el 25 de junio. Y de todo...

Resaltables (entre otras): nacimiento de Gaudí y Siza (a Gaudí lo llevo rumiando días y muero de ganas de volver a Barcelona), fallecimiento de Alma Tadema (y mi debilidad por los prerrafaelistas...) y publicación de El Diario de Ana Frank. Que hace muchos meses que es barajado como próximo regalo a mi ahijada. Entre otros muchos.

Podría poner fotos de todo y fragmentos del libro. Pero sólo dejo un cuadro de Alma-Tadema, el eterno pendiente en el fotolog (siempre hay un Waterhouse que se adelanta)

Y añadir que Ana Frank era, en el fondo, una nínfula más. Y se aproxima la entrada de las nínfulas, claro que sí. Cuando saca el espejo para ver como la miran sus compañeros... lástima no conviviera con ningún adulto interesante! Podría añadir también la teoría de mi hermano (el primer gran desmitificador de mi vida, al tiempo que el suministrador de los libros que más me gustaban) según la cual el libro lo habría escrito el padre.

Pero eso implicaría que se me fuese más la olla y no se trata de eso aquí ni ahora.