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domingo, 29 de abril de 2012

Wind that shakes the barley

La semana pasada estuve leyendo a Bobby Sands. Lloré un montón y me pareció todo bellísimo en su sordidez. Una suerte de Romance del prisionero del preso (que pretende ser) político desnudo y humillado que da de comer a los pájaros que ve por la ventana con los gusanos que crecen en su celda en verano pero que también cuenta, con toda la naturalidad posible en esos casos, las torturas, las humillación y el resto de lo que sucede en un día de su vida, desde que se despierta muerto de frío por la mañana hasta que consigue compartir con los compañeros del módulo el tabaco que ha conseguido pasarle su madre que había venido de visita aquel mismo día. Como se dan clases de gaélico a gritos. Como consigue pasar el paquetito en la boca porque la revisión que le hacen es sólo anal (probablemente, como señala, porque el objetivo no es tanto registrarlo como humillarlo). Es corto y  cualquier cosa que yo pueda decir no le hace justicia; sólo lo frivoliza y lo convierte en aquello que no es.

Yo, en realidad, venía a contarles que acabo de descubrir a Amanda Palmer versionando "Wind that shakes the barley".




 La letra, según la Wikipedia es esta pero Amanda cambia algunos versos:

 I sat within a valley green
I sat me with my true love
My sad heart strove to choose between
The old love and the new love
The old for her, the new that made
Me think on Ireland dearly
While soft the wind blew down the glade
And shook the golden barley

Twas hard the woeful words to frame
To break the ties that bound us
But harder still to bear the shame
Of foreign chains around us
And so I said, "The mountain glen
I'll seek at morning early
And join the bold United Men
While soft winds shake the barley"

While sad I kissed away her tears
My fond arms 'round her flinging
The foeman's shot burst on our ears
From out the wildwood ringing
A bullet pierced my true love's side
In life's young spring so early
And on my breast in blood she died
While soft winds shook the barley

I bore her to some mountain stream
And many's the summer blossom
I placed with branches soft and green
About her gore-stained bosom
I wept and kissed her clay-cold corpse
Then rushed o'er vale and valley
My vengeance on the foe to wreak
While soft winds shook the barley

But blood for blood without remorse
I've taken at Oulart Hollow
And laid my true love's clay-cold corpse
Where I full soon may follow
As 'round her grave I wander drear
Noon, night and morning early
With breaking heart when e'er
I hear The wind that shakes the barley

martes, 5 de mayo de 2009

O que será...

Abril en Managua era de los discos favoritos de mi madre y esta es la primera (de las ochocientas mil que debe haber) versión del "O que será" que escuché en mi vida. También es la que más me gusta, entre otras cosas porque, si me dan a escoger, prefiero que las canciones hablen de política a que hablen de amor. Como la gente de bien, ¿no?

La mitad de las imágenes (como siempre que alguien monta un video a base de imágenes en youtube) a mí me sobran. Y no son precisamente las de banderas rojinegras (aunque no sean rojinegras de las mías) ni la (A) con palitos, sino los corazones, nenúfares y horteradas por el estilo. Siempre podéis leer otro blog mientras la dejáis sonar en esta ventana.




O que será que será
Que dá dentro da gente que não devia
Que desacata a gente que é revelia
Que é feito aguardente que não sacia
Que é feito estar doente de uma folia
Que nem dez mandamentos vão conciliar
Nem todos os unguentos vão aliviar
Nem todos os quebrantos toda alquimia
Que nem todos os santos será que será
O que não tem remédio, nem nunca terá
O que não tem medida, nem nunca terá
O que não tem receita
Que vive nas idéias desses amantes
Que cantam os poetas mais delirantes
Que juram os profetas embriagados
Que está na romaria dos mutilados
Que está na fantasia dos infelizes
Que está no dia-a-dia das meretrizes
No plano dos bandidos, dos desvalidos
Em todos os sentidos, será que será
O que não tem decéncia, nem nunca terá
O que não tem censura, nem nunca terá
O que não faz sentido
O que será que será
Que todos os avisos não vão evitar
Porque todos os risos vão desafiar
Porque todos os sinos irão repicar
Porque todos os hinos irão consagrar
E todos os meninos vão desembestar
E todos os destinos irão se encontrar
E o mesmo Padre Eterno que nunca foi lá
Olhando aquele inferno, vai abençoar
O que não tem governo, nem nunca terá
O que não tem vergonha nem nunca terá
O que não tem juízo
Será



martes, 28 de abril de 2009

¡Qué lástima!

¡Qué lástima
que yo no pueda cantar a la usanza
de este tiempo lo mismo que los poetas que hoy cantan!
¡Qué lástima
que yo no pueda entonar con una voz engolada
esas brillantes romanzas
a las glorias de la patria!
¡Qué lástima
que yo no tenga una patria!
Sé que la historia es la misma, la misma siempre, que pasa
desde una tierra a otra tierra, desde una raza
a otra raza,
como pasan
esas tormentas de estío desde esta a aquella comarca.
¡Qué lástima
que yo no tenga comarca,
patria chica, tierra provinciana!
Debí nacer en la entraña
de la estepa castellana
y fui a nacer en un pueblo del que no recuerdo nada;
pasé los días azules de mi infancia en Salamanca,
y mi juventud, una juventud sombría, en la Montaña.
Después... ya no he vuelto a echar el ancla,
y ninguna de estas tierras me levanta
ni me exalta
para poder cantar siempre en la misma tonada
al mismo río que pasa
rodando las mismas aguas,
al mismo cielo, al mismo campo y en la misma casa.
¡Qué lástima
que yo no tenga una casa!
Una casa solariega y blasonada,
una casa
en que guardara,
a más de otras cosas raras,
un sillón viejo de cuero, una mesa apolillada
(que me contaran
viejas historias domésticas como a Francis Jammes y a Ayala)
y el retrato de un mi abuelo que ganara
una batalla.
¡Qué lástima
que yo no tenga un abuelo que ganara
una batalla,
retratado con una mano cruzada
en el pecho, y la otra en el puño de la espada!
Y, ¡qué lástima
que yo no tenga siquiera una espada!
Porque..., ¿Qué voy a cantar si no tengo ni una patria,
ni una tierra provinciana,
ni una casa
solariega y blasonada,
ni el retrato de un mi abuelo que ganara
una batalla,
ni un sillón viejo de cuero, ni una mesa, ni una espada?
¡Qué voy a cantar si soy un paria
que apenas tiene una capa!

Sin embargo...
en esta tierra de España
y en un pueblo de la Alcarria
hay una casa
en la que estoy de posada
y donde tengo, prestadas,
una mesa de pino y una silla de paja.
Un libro tengo también. Y todo mi ajuar se halla
en una sala
muy amplia
y muy blanca
que está en la parte más baja
y más fresca de la casa.
Tiene una luz muy clara
esta sala
tan amplia
y tan blanca...
Una luz muy clara
que entra por una ventana
que da a una calle muy ancha.
Y a la luz de esta ventana
vengo todas las mañanas.
Aquí me siento sobre mi silla de paja
y venzo las horas largas
leyendo en mi libro y viendo cómo pasa
la gente a través de la ventana.
Cosas de poca importancia
parecen un libro y el cristal de una ventana
en un pueblo de la Alcarria,
y, sin embargo, le basta
para sentir todo el ritmo de la vida a mi alma.
Que todo el ritmo del mundo por estos cristales pasa
cuando pasan
ese pastor que va detrás de las cabras
con una enorme cayada,
esa mujer agobiada
con una carga
de leña en la espalda,
esos mendigos que vienen arrastrando sus miserias, de Pastrana,
y esa niña que va a la escuela de tan mala gana.
¡Oh, esa niña! Hace un alto en mi ventana
siempre y se queda a los cristales pegada
como si fuera una estampa.
¡Qué gracia
tiene su cara
en el cristal aplastada
con la barbilla sumida y la naricilla chata!
Yo me río mucho mirándola
y la digo que es una niña muy guapa...
Ella entonces me llama
¡tonto!, y se marcha.
¡Pobre niña! Ya no pasa
por esta calle tan ancha
caminando hacia la escuela de muy mala gana,
ni se para
en mi ventana,
ni se queda a los cristales pegada
como si fuera una estampa.
Que un día se puso mala,
muy mala,
y otro día doblaron por ella a muerto las campanas.

Y en una tarde muy clara,
por esta calle tan ancha,
al través de la ventana,
vi cómo se la llevaban
en una caja
muy blanca...
En una caja
muy blanca
que tenía un cristalito en la tapa.
Por aquel cristal se la veía la cara
lo mismo que cuando estaba
pegadita al cristal de mi ventana...
Al cristal de esta ventana
que ahora me recuerda siempre el cristalito de aquella caja
tan blanca.
Todo el ritmo de la vida pasa
por el cristal de mi ventana...
¡Y la muerte también pasa!

¡Qué lástima
que no pudiendo cantar otras hazañas,
porque no tengo una patria,
ni una tierra provinciana,
ni una casa
solariega y blasonada,
ni el retrato de un mi abuelo que ganara
una batalla,
ni un sillón de viejo cuero, ni una mesa, ni una espada,
y soy un paria
que apenas tiene una capa...
venga, forzado, a cantar cosas de poca importancia!

León Felipe


Este poema tiene toda la culpa de mi amor por León Felipe y casi toda de mi condición de apátrida. El resto la tiene el tener un padre militar y patriota, claro. Un padre que dijo cuando era pequeña que León Felipe en general y este poema en particular "no eran para niños". Así terminé. Sin dios ni patria ni rey y estudiando literatura. Y traumatizada por el hecho de que la nariz de la niña se viera igual pegada al cristal del ataud que al de la ventana.

Luego llegó Poe, claro. Las niñas muertas de Poe habían hecho cosas de importancia, como dar envidia a los ángeles y esas historias, pero a Poe le faltó siempre el tema político. Y no es que vaya a censurar a mi primer amor por no hacer una escritura comprometida, claro que no. Sobre todo porque le faltaba en compromiso político lo que le sobraba en aliteración. Y prefiero las aliteraciones de Poe a la ironía de León Felipe, claro. Empezando porque a Poe lo prefiero a casi todo y desde que el mundo es mundo.

Y luego llegaron casi todos los demás. Y no es que la generación de los cincuenta sea lo mejor que ha dado de sí la literatura en lengua cervantina, pero tampoco es ni de lejos lo peor. Y todos tienen esto que hace que, a aquellos que hemos crecido escuchando cantautores, nos gusten. Eso y que del 27 a los novísimos, prácticamente lo único que había en el país en el que algunos dicen que vivo y en el que mandaba un señor bajito, conservador, con bigote y procedente de la ciudad en la que me tocó crecer, era esta gente, el petardo de Pemán y el papá de Panero que lo único bueno que hizo por la literatura fue reproducirse.

sábado, 25 de abril de 2009

O povo é quem mais ordena



Grândola, vila morena
Terra da fraternidade,
O povo é quem mais ordena
Dentro de ti, ó cidade.

Dentro de ti, ó cidade
O povo é quem mais ordena,
Terra da fraternidade
Grândola, vila morena.

Em cada esquina um amigo
Em cada rosto igualdade,
Grândola, vila morena
Terra da fraternidade.

Terra da fraternidade
Grândola, vila morena
Em cada rosto igualdade
O povo é quem mais ordena.

À sombra duma azinheira
Que já não sabia a idade
Jurei ter por companheira
Grândola a tua vontade.

Grândola a tua vontade
Jurei ter por companheira,
À sombra duma azinheira
Que já não sabia a idade.

Una azinheira es una encina y Grândola una ciudad. Hoy hace 35 años del 25 de abril (aquí conocido como "revolución de los claveles"). Para despistados, linkazo a la wikipedia, aquí en portugués y aquí en español.

En la imagen de abajo, yo cuando llevaba gafas y me cepillaba el pelo (craso error, de ahí creo que viene la manía de Jose con decir que me parezco a Janis Joplin) poniéndole un clavel en el fusil a un soldado. No soy yo, claro. Pero podría serlo.


Ya sabéis, a comprar un clavel, que son baratos y fue una revolución bien bonita. Y los tanques paraban en los semáforos. Eso mola.

viernes, 6 de febrero de 2009

O ladrón de palabras

De Séchu Sende "Made in Galiza", Ed. Galaxia.

Era un país hai moito tempo no que as palabras eran valiosas como o pan ou a auga, como en todos o so países do mundo.
Un día chegou un estranxeiro e parou a falar cunha muller nun camiño. Aquel home levaba un coitelo ao cinto e un dente de ouro. Estiveron falando e falando e, nun momento dado, o estranxeiro fixo así coa man e rouboulle unha palabra á muller e saltou ao cabalo e marchou a galope.
O ladrón de palabras seguiu galopando até que chegou a unha aldea. Alí entrou nunha pousada e púxose a falar cun médico que viña de curar a un enfermo. O ladrón sacou unha moeda de ouro e dixo:
- Cámbioche esta moeda de ouro polas tres últimas palabras que acabas de dicir.
O médico dixo que non, As palabras non son miñas, que son de moita outra xente. Mais o ladrón de palabras agardouno no bosque e púxelle na gorxa o coitelo e rouboulle aquelas tres palabras sen perder o sorriso dourado.
Ao día seguinte o ladrón chegou a unha cidade e entrou nun pazo. Nunha man levaba unha bolsa con ouro e noutra, unha bolsa con palabras.
Díxolle ao señor mostrándolle o ouro:
- Mércoche todas as palabras que pronunciaches hoxe.
- Non -dixo o nobre-, as plabras non se venden.
Mais o estranxeiro ameazouno co coitelo e rouboullas unha a unha.
Máis adiante, o ladrón de palabras asaltou a un home que viaxaba a cabalo. Era un poeta especialista en cancións de amor. O ladrón sacou a daga e díxolle:
-As palabras ou a vida.
O poeta respondeu:
-As palabras non son miñas, son do meu pobo. Eu nunca as vendería.
Mais o ladrón de palabras foi contra el e arrincoulle as palabras do corazón.
Axiña correu a voz por todo o país de que lles estaban roubando as palabras. E moita xente botou man das armas para defendelas. Cóntase que, de entre toda a xente da vila, os que mellor protexeron as palabras foron os labregos coas gadañas e as fouciñas, e os mariñeiros, cos coitelos e os arpóns. E que as mulleres máis valentes as escondían nas faldriqueiras ou nas camisas de liño.
Mais o ladrón de palabras continuou roubándolles as palabras mesmo ás nenas que aprendían a ler e aos nenos que ían mercar zapatos. E aos mestres nas escolas e aos avogados que sabían de leis. E pouco a pouco aquel país seguiu perdendo moitas das súas palabras e foise facendo día a día cada vez máis pobre porque era o país ao que lle roubaban as palabras.
Dise que a xente para protexer as palabras e gardalas en segredo mesmo as deixou de escribir. E que por medo ao ladrón de palabras moitas persoas, desconfiadas, durante séculos só pronunciaban as súas palabras coa familia ou entre a xente amiga.
Así pasaron os anos e cóntase que naquel país aínda hai xente que segue tendo medo do ladrón de palabras. E hai quen di que ás veces o ladrón segue aparecendo nunha parada de bus ou nunha floristería sou nunha escola cunha bolsa e un coitelo e un sorriso cun dente de ouro.

ESTA FIN DE SEMANA HAI UNHA MANIFESTACIÓN EN COMPOSTELA DA SANTA
COMPAÑA DA LINGUA. SE TE CRUZAS CON ELA DÁLLE AS COSTAS E AMÓSALLE O
TEU REXEITAMENTO!!!!.



As palavras nom sobram. Nunca.

E a contra-manifestaçom promete ir a ser tam, pero tam divertida...

Y (y ahora se me fue y he vuelto a mi lengua materna, que para algo lo es), no olvidemos que las lenguas, por más que nos empeñemos en lo contrario, afortunadamente no entienden de política ni de fronteras.

Y que algunos, pese a que esta sea nuestra lengua materna, no estamos de acuerdo en absoluto con los papis que pretenden que sus hijos puedan no aprender la lengua "para hablarle a las vacas", como se dijo tanto tiempo. Es más, consideramos que los hijos de papis que no hablan gallego (eso lo considero yo), deberían aprender más en el cole. Para compensar. Porque seguro que tampoco ven el Xabarín (y ese no era mi caso) ni leen absolutamente nada en gallego (ese tampoco, pero es que yo siempre fui rarita y atípica)

Y, repito. Las palabras nunca sobran. Y cuantas más se saben en cuantas más lenguas, más fácil es deducir otras nuevas. Palabrita de filóloga. Romanista, para más INRI.

El texto acaba de llegarme por mail. No es una maravilla, pero me gustó.

viernes, 5 de diciembre de 2008

Si cantara el gallo rojo, otro gallo cantaría...

Nada que ver con las dos anteriores.



Cuando canta el gallo negro
es que ya se acaba el día.
Si cantara el gallo rojo
otro gallo cantaría.

Ay, si es que yo miento,
que el cantar que yo canto
lo borre el viento.
Ay, qué desencanto
si me borrara el viento
lo que yo canto.


Se encontraron en la arena
los dos gallos frente a frente.
El gallo negro era grande
pero el rojo era valiente.

Se miraron a la cara
y atacó el negro primero.
El gallo rojo es valiente
pero el negro es traicionero.

Gallo negro, gallo negro,
gallo negro, te lo advierto:
no se rinde un gallo rojo
mas que cuando está ya muerto.

Chicho Sánchez Ferlosio


Filología en Santiago es la única de todas las facultades que estuvieron cerradas en la LOU que no se ha encerrado por Bologna. Nunca pensé (era la más pequeña) ser veterana de la LOU, pero lo soy.

Y la Filología como disciplina se ha ido al carajo y a sus estudiantes les da igual. Les daba igual el otro día en la mesa redonda del simposio de Lingüística Románica (se limitaban a decir que cómo no iba a desaparecer la Filología Románica si éramos tan pocos) y les da igual todo. Ellos han venido a aprender inglés. O francés. O alemán, o lo que sea. O a defender el gallego frente al manifiesto por la lengua única (ojo: yo también). ¿Dónde está la gente que quiere hacer ediciones críticas? ¿Gramática histórica? Porque, para aprender idiomas, mejor las EOIs. Y, para leer, lo digo por experiencia, mejor meterse en la biblioteca.

¿O es que vamos todos para profes de secundaria? Pues para eso mejor hacer Magisterio, que es más corto, hay más plazas y los niños son bastante más fáciles de afrontar que los adolescentes. ¿No?

No, la de Chicho no es de las canciones que fueron banda sonora del feche de filologia. Si lo fue, yo no me enteré. Pero sí considero que defender con uñas y dientes las carreras minoritarias y las disciplinas de humanidades es una forma de luchar contra el gallo negro. Y, recordemos: no se rinde un gallo rojo más que cuando está ya muerto. Y la cultura, por más que nos estemos empeñando, no es tan fácil de borrar. No lo es.

Mientras, seguiremos recitando cansós en occitano cuando estemos borrachos. Desde el alcohol también se puede cambiar el mundo.

Desde la poesía no hace falta decir que también. ¿O sí?

jueves, 20 de noviembre de 2008

Negras tormentas agitan los aires...

Iba a hacer un texto largo con toda mi indignación porque nadie recuerde que el 20-N no sólo murió el señor bajito y mojigato que hizo la vida imposible a nuestros padres y abuelos. Que es también el aniversario de la muerte del amigo Buenaventura. Buenaventura Durruti, sí. Uno de esos que querían cambiar el mundo y llegó la Guerra Civil y les jodió la revolución. Guerra Civil que no olvidemos que en otros países es conocida como Revolución Española. Y no precisamente gracias al señor de bigote, sino a Durruti y sus amigos. Esos que eran los más y que ahora no se recuerdan. Iba a cabrearme pero son las mil, con todo mi insomnio. Así que que le den por culo a ZP y toda su memoria histórica más sesgada que la que no tenía nombre; la que era sólo recuerdo de la Guerra Civil. Con sus grandezas y sus miserias, por ambos lados. Que el mundo siga creyendo que todos los rojos eran comunistas. O socialistas. Que mis amigos me digan que debería votar. Que sigan haciendo documentales sobre la muerte de Franco, a ver si los niños que no saben quién era que salen por la tele ven alguno y descubren lo que deberían contarles en el colegio. A nosotros nos lo contaban. Dependiendo de quien, nos decía que era bueno o malo. Y nadie empleaba el pleonasmo "memoria histórica". Cómo si la memoria pudiera ser de otro tipo!

Setenta y dos años, sí. Cuatro posibles muertes y nunca lo sabremos. Que si fueron los comunistas, que si fueron sus compañeros porque estaba acercándose a los comunistas, que si los fascistas dispararon desde una ventana, que si fue él mismo, por accidente.

Buscaba un fragmento del montaje de Els Joglars sobre la muerte de Durruti. Las muertes, más bien y me lo he encontrado entero. No sé si cargará, pero vale la pena. Yo lo vi (ahora no me voy a poner a volver a verlo) hace tres o cuatro años, en un ciclo de cine de las jornadas de CNT Compostela. En pantalla grande. Una gozada. Además, ponían antes de los pases cortos hechos por el sindicato de espectáculos. Maravillas como (literal) "Los aguiluchos de la FAI por tierras de Aragón".

Si no cargara, link aquí.

Iba a poner una canción de Chicho Sánchez Ferlosio, pero creo que en el de Els Joglars cantaba el Romancero de Durruti entero y me parece excesivo.

Ahí va video. Y, ya que estamos, lápida. Lápida no de la tumba, que esa es otra. Homenaje a Durruti, Ascaso y García Oliver. En Montjuic.

Hoy tocaba post reivindicativo. No sólo iba a poner poemas y cuadros del XIX.






sábado, 23 de agosto de 2008

Y, como estoy repetitiva, dejo la canción que puse antes en el fotolog

Joan Baez cantando Here's for you.

Hoy hace 81 años que ejecutaron a Sacco y Vanzetti. Estoy repetitiva, reitero.

El año que da nombre a la generación del 27.

Sí. Tantos, ya. Y cada vez está menos claro que fueran culpables.

Tan repetitiva estoy que sería capaz de dejar aquí también el texto de Vanzetti y el cuadro de Ben Shann si no pudiera poner directamente un link al fotolog.

Pero la canción sí quiero ponerla.




Here's to you, Nicola and Bart
Rest forever here in our hearts
The last and final moment is yours
That agony is your triumph.

lunes, 18 de agosto de 2008

Y otro trozo de infancia




(y de aquel primero de LOU y ganas de revolución)

Quiero volver a sentir que estoy haciendo algo por cambiar el mundo!

Quiero otra huelga de verdad. Quiero asambleas interminables. Quiero volver a lo que fueron los coletazos de la adolescencia. Al principio de la carrera y a tener todo por delante.

A sentirme revolucionaria, que hace siglos que no me pasa.