domingo, 20 de septiembre de 2009

Anoche soñé que volvía a Manderley

Realmente no, pero ayer pasé casi todo el día leyendo Rebecca, tomando té y escuchando a Marlene Dietrich.

También ejercí la misantropía desde mi sofá y decidí por enésima vez dar la razón a Sartre en lo de que el infierno son los demás. Afortunadamente los demás estaban fuera y yo estaba aquí. Con Folerpa, con mis latas de té y con Marlene. Y con un libro. Hay días que no importa cuál sea el libro, simplemente tiene que haber uno. Como aquellos fines de semana, cuando estaba en la residencia y bajaba a comer a última hora (o ni bajaba) pero pasaba el resto del tiempo tomando té y leyendo. Socializar no es malo, el alcohol es bueno, pero no hay nada mejor que estar solo con un libro. Si se tiene una gata, mejor.

Últimamente priorizaba demasiado las obligaciones académicas y las relaciones sociales. O tenía que estudiar o alguien me llamaba (o las dos cosas). Ni siquiera tomaba el té por litros como de costumbre.

Cualquier día me tomo en serio lo de opositar (cualquier día llegará pronto) y tengo que sacar cuatro asignaturas para licenciarme en Filología Portuguesa (que espero aprobar entre la convocatoria extraordinaria de diciembre y la de febrero y, desde luego, no después de junio) pero también tengo que leer por placer y como si eso fuera lo único que importara. Es lo único que importa. Leer fue siempre lo que más me gustaba.

¿Qué hago aquí? Me voy a seguir con Rebecca. O con cualquier otro. Se lee como se es y yo soy desordenada e impulsiva. Y voraz. Como dice Jose, acentuando el "un poquito", "un poquito bipolar". Si sólo fuera un poquito...

También voy a hacer la comida, que son las tres y media de la tarde.

(No, no es un post que a nadie le interese pero, como dice el perfil -cambio de perfil como de bragas últimamente- el blog es mío y hago con él lo que me da la gana. O algo parecido)


23 never more:

Karla Preciado dijo...

Pones en tu post que sabes que a nadie le interesa, pero yo son de los post que más disfruto. Y qué rico haber pasado las horas leyendo, escuchando música, y reflexionando sobre la razón que tiene Jean Paul Sartre. (Aunque también creo que el infierno es un poco nosotros mismos, además de los otros).

Un beso.

maloles dijo...

ay, mujer... me han entrado ganas de tomar té.
Me irá bien para mi gripe A.
Ña... lea por placer. Si no, ¿qué queda?

Muas!

u minúscula dijo...

ay..

Iris dijo...

Pues no sé cómo lo haces, pero me da que aunque comentaras las cotizaciones del Ibex35 me seguirías interesando de todas formas.
un beso y también a folerpa. ¿Era así, no?

pau dijo...

Mejor con una gata, es más tranquila y hace buena compañía. Mi gato, el que tenía, no me dejaba leer. Los libros le daban celos. Y no te digo de Kiki, la cacatúa, esa aún era peor.

ossip dijo...

Uno de los mejores y más sugerentes comienzos ('Anoche soñé que volvía a Manderley...'), comparable al '¿Encontraría a la Maga?...'. En cuanto al interés del post, ya sabes que la buena literatura nace de la sinceridad y el impudor. Felicidades.

CAT dijo...

Que rico ^__^, yo tambien quiero mandar al queque todas esas cosas inutiles pero no me atrevo no soy tan valiente como tu

Houellebecq dijo...

Estoy de acuerdo con que este tipo de posts interesan mucho(y eso sin menospreciar los otros, ojo). En este por ejemplo, vuelvo a comprobar con placer que no soy el único misántropo moderado que disfruta mejor de un rato de libros y soledad que de socializar. Creo que no tengo que buscar más excusas. La próxima vez que alguien me diga que quiere salir y yo no quiero no mentiré: no salgo porque no me apetece, quiero leer. Es lo que hay. Esa es la única excusa.
En cuanto a lo de la poesía me has pillado. Es cierto que la gente en general no percibe cuando la poesía es buena o mala pero será porque se lee tan poca que cuando le dedican un rato a una se creen que están en el Olimpo del arte. Saludos.

Kentucky Freud Chicken dijo...

Pocos saben disfrutarse tanto a solas como tú. Me gustó mucho éste.

Adrahel dijo...

...me encontraba ante la verja pero no podía entrar, porque el camino estaba cerrado. Entonces, como todos los que sueñan, me sentí poseída de un poder sobrenatural y atrevesé como un espíritu la barrera que se alzaba ante mí. El camino iba serpenteando, retorcido y tortuoso como siempre... pero a medida que avanzaba, me di cuenta del cambio que se había operado; la naturaleza había vuelto a lo que fué suyo y poco a poco se había posesionado del camino con sus tenaces dedos. El pobre hilillo que había sido nuestro camino avanzaba y finalmente allí, estaba Manderley. Manderley reservado y silencioso. El tiempo no había podido desfigurar la perfecta simetría de sus muros. La luz de la luna puede jugar con la imginación. De pronto me pareció ver luz en las ventanas...Pero una nube cubrió de repente la luna y se detuvo un instante, como una mano sombría escondiendo un rostro. La ilusión se fué con ella y las luces de las ventanas se extinguieron. Veía un caserón desolado, sin que el menor murmullo del pasado rozara sus imponentes muros. Nunca podremos volver a Manderley, ésto es seguro. Pero algunas veces, en mi sueños, vuelvo allí, a los extraño días de mi vida, que para mí empezaron en el sur de Francia..."

Yo quiero ser tan sibilina como esa ama de llaves... Y, aunque me mates, prefiero la peli.

Bicos.

nano dijo...

.:.

así es


.:.

Vinilocura dijo...

Oye, saciaste la curiosidad de mucha gente que me ha escrito preguntando por el nombre de la entrada (el de la lámpara de IKEA). Es de ahí de donde sale esa magnífica luz roja que hay en la fotografía.

Miguel dijo...

En una importante investigación de mercados entre dos de mis amigos y yo, en la que encuestamos cada uno a dos personas (adivina cuales) llegamos a la conclusión de que la academia reduce la lectura por placer.

Cuanto menos inquietante.

Juan Antonio dijo...

Cielos, no había leído tu nuevo perfil.

También yo sueño a veces que vuelvo a Manderley.

Hace unos meses puse en mi blog el comienzo de la película de Hitchcock con esa fascinante banda sonora de Franz Waxman.

Besos, Mery.

C. Chase dijo...

Yo, cuando me planteo hacer ese tipo de cosas que has hecho tú, como dejar el doctorado... no puedo, no soy capaz, la conciencia me lastra demasiado.

Me alegro de que tú lo hayas logrado y les vayas a enseñar a los pequeños grandes cosas.

C. Chase dijo...

Me gustó mucho el post de las frases telegráficas.

Tara dijo...

los ingleses me han pegado muchas cosas pero la afición al té todavía no, me resisto con uñas y dientes y ellos perseveran... creo que les podré ganar pero no lo sé seguro...

hoy me dedicaré a Shakespeare, Nothomb y Bolaño, hay que aprovechar el día de fiesta que alguien generoso nos dio.

Erick dijo...

Apoyo la conducta antisocial desde una postura un poco más radical, porque socializar es malo. Apoyo a Sartre. Apoyo lo del libro y el gato.

Comparto el conflicto entre leer por gusto y leer por obligación. Es tan poco el tiempo y tantos los libros!

Por eso mismo, escribo un poco menos, pero no dejaré de hacerlo.

Saludos, abrazos.

Leo Zelada Grajeda dijo...

Marlene Dietrich es dios. Bueno, aplicate a tus examenes y luego se libre.

Un abrazo de este poeta desde una madrid otoñal.

El Rufián Melancólico dijo...

Yo digo que falta preguntarle su opinión a Folerpa. Capaz y ella quisiera socializar con más gatos y le causa conflicto limitarse a acompañante de lectora. Saludos @meryone!

Hozbelya dijo...

ya Quiensabe quien gracias,porque a usted leda porhacer loqueseleda la gana, las consecuancias las sufrimos los demás y fue muy bueno.

Nadna dijo...

El otro día me preguntaron por qué escribía (dando por supuesto que lo hacía aunque hacía apenas una hora que conocía a mi interlocutor y yo no había afirmado tal cosa de mi persona) y la única respuesta que se me ocurrió es que, en el caso de lo hiciera, solo podría ser por lo mismo que leo: por placer... y, efectivamente, nunca es tarde para buscar el placer.

Besos

Kyuuketsuki dijo...

Y si, nada tan delicioso como mandar a la humanidad al diablo un rato y hacer lo que se le pegue la cochina gana a uno.

Yo entré en etapa de desidia blogueril y me puse a leer libros. Libros de verdad. Que bonito.