miércoles, 20 de mayo de 2009

El fracaso es la más resplandeciente victoria

Acabo de ver, gracias a Ulyanov (a quien es tontería que linkee porque su blog requiere invitación) por fin El desencanto y me debato entre el odio a Felicidad Blanch (Felicidad Blanch y yo representamos dos tipos de mujeres condenadas -salvo rarísimas excepciones- a odiarnos a muerte) y la fascinación por los dos Paneros menores. Juan Luis no me había llamado la atención nunca y sigue sin llamármela. Eso sí, tengo el radar desbocado pitando en todas direcciones.

Coincido con Águeda en la fascinación por Michi, pero Leopoldo (hijo) es Leopoldo. Y uno de mis poetas favoritos. Si tuviera que escoger quién me gusta más en el documental, claro que me quedaba con Michi. Michi y sus maneras suaves y sus caídas de párpados en las últimas escenas y su aire de loco encantador en las primeras.

En ningún momento siento la repulsión que he oído a gente decir que siente por Leopoldo María. Ya lo había visto otras veces, había visto fragmentos de El desencanto y no me repele. Me fascina la dicción entre pija y de fumado que tiene en algunos momentos y me resulta tremendamente lúcido siempre. Lúcido como sólo pueden serlo los locos "tocados por la maldición del cielo". Y el verso es casi suyo. El suyo es "un loco tocado por la maldición del cielo".

El desencanto es todo lo que me habían contado pero había que verlo entero y de corrido.

Sobre ella (ella es Felicidad Blanch) había leído (no en vano Panero escribió y dijo tanto sobre ella: a favor y en contra), pero ahora entiendo la relación amor-odio del hijo genio con la mujer voluble y presumida. Voluble, presumida, cobarde y que lo reconoce. La que empieza diciendo que Leopoldo (padre) murió una tarde como tantas otras en las que habían sido felices y se pasa toda la película lavando trapos sucios. El tipo de mujer (no sólo por "niña bien") con la que yo siempre me he llevado a matar. Yo con ellas y ellas conmigo. Simplemente, yo sé por qué no las soporto a ellas y ellas sólo saben que no me soportan a mí porque no me reconocen como lo que ellas consideran que debe ser una mujer. No soy ni delicada ni presumida ni tonta. Bueno, eso último sólo lo espero. No puedo aspirar ni a donna angelicata ni a personaje femenino de novela de Bryce. Y no es que quiera. Aunque Bryce haya sido mi favorito toda la adolescencia, yo jamás me he identificado con ninguno de sus personajes femeninos y no entendía qué les veían los masculinos. El último agilipollamiento incomprensible que tuve con alguien (y que duró cuatro interminables y estúpidos años) terminó definitivamente al comprender que al individuo en cuestión (al que no podía tener más idealizado) le gustaban las niñas pavitas. Hace ya un año de eso.

No puedo. Lo siento pero no puedo. Los tres hijos, bien. La historia, bien. Lo mejor: mi odio para Felicidad Blanch, que en paz descanse. Donde no puede ser tonta. O sí. Nunca se sabe.

Poema de Leopoldo María y fragmento de la película. No sé si seré capaz de no ver Después de tantos años. Mi padre, que me educó para niña delicada y presumida siempre dirá que no tengo fuerza de voluntad. Y no le falta razón.

A mi madre

(reivindicación de una hermosura)

Escucha en las noches cómo se rasga la seda
y cae sin ruido la taza de té al suelo
como una magia
tú que sólo palabras dulces tienes para los muertos
y un manojo de flores llevas en la mano
para esperar a la Muerte
que cae de su corcel, herida
por un caballero que la apresa con sus labios brillantes
y llora por las noches pensando que le amabas,
y dice sal al jardín y contempla cómo caen las estrellas
y hablemos quedamente para que nadie nos escuche
ven, escúchame hablemos de nuestros muebles
tengo una rosa tatuada en la mejilla y un bastón con
empuñadura en forma de pato
y dicen que llueve por nosotros y que la nieve es nuestra
y ahora que el poema expira
te digo como un niño, ven
he construido una diadema
(sal al jardín y verás cómo la noche nos envuelve)


Leopoldo María Panero










Ella no está especialmente hostiable en este fragmento. Lo puse por él.

17 never more:

Ela dijo...

El eterno conflicto entre las niñas bien y las que no. Yo sólo dudo de que haya niñas bien porque ya no conozco ninguna, todas las que conozco niegan que sean delicadas, femeninas y todas esas cosas que a mi no me enseñaron en casa. Quizá ya sólo las soñamos o es un cuento de terror.

Morinakemi dijo...

O un invento de los fresas para mantener el talento de las chavas encerrado en un Starbucks.

Por cierto Meryone... lo que te mencionaba de la similitud entre "El Beso" de Klimt y el de Hayez es que los participantes se encuentran en la misma posición... aunque ahora dudo que se hayan influenciado, por una serie de circunstancias en las que ambos vivieron.

Cool.

Kyuuketsuki dijo...

Las niñas "fresas" les decimos aquí, las niñas bien, las niñas estarbocks, no creo que se parezcan en lo mas mínimo a usted. Su padre se equivocó en la forma de educar, es natural, así sucede con todos. Solo puedo agregar que la fascinación por los autores y la literatura real son encombiables en usted y que me hace recordar con sus posts cosas un poco dejadas de lado; la poesía al alcance otra vez. Panero es enorme.

Leo Zelada Grajeda dijo...

¿Porque dices que es una psicopata mi personaje? Bueno, sino me lo hubieras dicho no me hubiera dado cuenta de esa patalogía.

Leo Zelada Grajeda dijo...

Que no me has entendido Meryone. Me has abierto los ojos de algo evidente. La patología psicópata del personaje.

Besos.

Comtessa d´Angeville dijo...

Pobre Felicidad. A mí me parece toda una madre coraje, entiendo ese odio que puedes tenerle pero a mí me despierta simpatía. Ese pelo, no sé, no me hubiera importado que fuera mi madre.

Viva Michi, pero como poeta me quedo con Juan Luis. Si no lo has leído no puedo más que recomendarlo, no tiene nada que ver con Leopoldo. Y es Juan Luis el que me parece más hostiable de todos en la peli... y porque no lo has visto en Después de tantos años. En Después de tantos años sí dan ganas de hostiarle, pero tiene también algunas escenas buenísimas.

Ulyanov dijo...

Yo creo que todos son de un modo u otro hostiables en esta película :).
Bueno, ahora en serio, gracias a ti por citarme. Siento que mi blog sea por invitación... pero ahora voy a lo que voy. La película me sigue pareciendo más violenta que cualquiera de Tarantino, aunque parezca esto una boutade. Lo digo precisamente por lo que tú has señalado, por la lucidez que se esconde en ese ajuste de cuentas de todos contra todos, en que al final cada uno es perdedor de una manera terrible. Y terrible es ver cómo están marcados de antemano por la figura del padre. Me sigue pareciendo una película durísima, aunque también es verdad que hay momentos en que puedes reírte a carcajadas. Pero de veras, cuando la vi por primera vez me quedé impactado, por toda la creación de ese odio, de esa violencia... Y sí, me quedo con Leopoldo, por supuesto. Tengo una tía que es igual que Felicidad Blanch. Igual igual. Y ya te contaré cómo también ha contribuído a destruír a su familia, en más de un sentido... Sólo se me vuelve a ocurrir la palabra terrible. Simplemente.
Un beso muy muy grande. Fue un placer hacerte ese regalo, y espero poder hacerte muchos más.

jess dijo...

Una vez mientras bromeaba con un ex, yo le decía: "¿Qué te pasa?! ¿Qué no ves que yo soy una niña bien?"... y él me respondía "Bien qué....?", jajajaja, yo lo golpeaba, él me abrazaba y luego me llevaba a su cama ja!
Ya también hace un rato de eso.

"Donde no puede ser tonta. O sí. Nunca se sabe."
Meryone eres genial!!
Morí de la risa!!

Tú eres una niña bien Auténtica!!! eso mata a todo, inclusive a los deseos de nuestros padres.

Un fuerte, fuerte abrazo mi hermosísima niña!!

Iris dijo...

Pues, qué quieres que te diga... a mi, tal cual, me resultas intrigante y fascinante al mismo tiempo y sí, supongo que ni un pelo de tonta por lo que parece. Y sobre la peli, yo también la vi y pensé (aunque sin encontrar las plabras) lo que se te ocurrió a ti a propósito de la dicción. Luego me tragué Después de tantos años, pero también hace ya algunos de eso...
Un beso, y gracias por ser.

Canalla dijo...

Ahora que conozco a Leopoldo María,
con muy vagas referencias del padre y el hermano, me basta y sobra. Del ramo sólo una flor nos fascina, por espinosa y envenenada. La Blanch podría haber sido sólo una madre hostiable más, pero parió algo mejor que una camada de yuppies tarados. En ajedrez, para ganar -o fracasar-, la Reina se sacrifica casi siempre. Todos los besos desde un muñón sangrante, mutilado con crueldad.

Houellebecq dijo...

No he visto la película pero no por falta de ganas. Leopoldo no sólo no me da asco sino que me fascina como personaje. Y sí, estoy de acuerdo contigo en que es el más lúcido de los hermanos. Creo que Leopoldo es el hijo que necesitaba esa madre para ser más humilde aunque en ningún momento veamos esa humildad. Por cierto, gracias a tu vídeo he linkeado a otrto de "Negro sobre blanco" dónde es un placer ver dónde consigue acojonar a Sanchez Dragó... Ja,ja,ja

Iuiu dijo...

Hoy recomiendo yo por un día. Cuando hayan construido la página de nuevo visita: http://www.alyssamonks.com.

Seguro que te gustará. Vaya bien!!!

AnaBosch dijo...

El poema de Panero me gusto especialmente!
Feliz fin de semana

CAT dijo...

¿era por la este poema la flor en tu mejlla?

S. dijo...

Creo que hace mil años que no me paso por aquí. Ni por muchos otros lados, en realidad. Había estado algo desaparecida pero, bueno.

No había escuchado antes de esta película, y tras tu lucha interna respecto a ella tampoco sé si vaya a buscarla precisamente. Pero luego tengo ese impulso terrible de que cuando sé de la existencia de cualquier película, quiero verla. Es como un castigo griego.


En fin, he comenzado un nuevo blog. Por si quisieras pasarte en algún momento:
http://yotrasinstantaneas.blogspot.com/

Quizá algo más feliz que el anterior, pero todo es una desilusión óptica.

Un abrazo.

Meryone dijo...

Ela: sí existen, sí. Por desgracia.

Morinakemi: también es una buena hipótesis. Pero repito que sí existen. Puede que sea exclusivo del país que llaman España, pero existen.

Kyuutz: ¿por qué me tratas de usted? no me parezco en nada a las fresas, no. O eso creo y espero. Lo que me temo es que alguien me cambió en la cuna al nacer.

Leo: ya tienes contestación allí.

Comtessa: ya he visto Después de tantos años y sí, es más hostiable. De todas formas, yo sigo definiéndolo como inquietante. Y te doy toda la razón: Michi es el mejor. Aunque Leopoldo hijo sea Leopoldo hijo.

Ulyanov: la película es desgarradora. Y lo es menos ahora que tenemos asimilado que la gente habla de sus miserias en público, pero no me quiero imaginar a la España (y usemos España como término cómodo para definir a toda la península no lusófona) del 76 recibiéndola. Bueno, realmente no me puedo imaginar la España del 76 más que por libros o películas, pero me hago una idea). Eso es violencia, no las hostias con coreografía de Tarantino. Y muchísimas gracias a ti por pasármela.

Jess: no!! yo no soy niña bien!!! las niñas bien son las otras. Yo soy una persona de bien, eso sí. Niña bien es un término terrible para definir algo que realmente ya no existe (aunque haya afirmado más arriba que sí, lo de ahora es una burda imitación) que son las nenitas tontas y pacatas de una época en que la mayoría de la izquierda estaba o muerta o exiliada y gobernaba un señor bajito, con bigote y tremendamente cursi. No gobernaba, "dictaba". Y eran niñas tontas, cursis, que tenían absolutamente todo y que siempre hacían lo que se debía hacer. Claro que lo que no se debía hacer era siempre mucho más inocente que lo que se debe hacer ahora. Tiempos muy tristes.

Iris: gracias. Después de tantos años también la vi y es más reveladora en algunos aspectos, pero mucho menos dura que El desencanto.

Canalla: a mí Juan Luis no me convence especialmente, Leopoldo padre no me gusta y al hijo lo reverencio. Pero Michi, el hermano pequeño, era la hostia. No escribía (escribía una columna, pero no era escritor) y fue diletante toda su puta vida, pero era muy grande. Todos.

Houellebecq: empiezo a estar con Águeda (la Comtessa) en lo de preferir a Michi. Aunque Leopoldo María sea mucho Panero de dios. El video de Dragó es cojonudo, yo también lo vi hace ya algún tiempo. El desencanto vale la pena y no me creo que en Barcelona no se consiga.

Luiu: luego voy.

Ana: Panero mola mucho, ya lo dije en miles de sitios.

Cat: no, pero hubiera sido bonito decirlo todo el tiempo que la llevé.

S: bienvenida de vuelta, luego voy a tu blog nuevo. El desencanto más que una película (o un documental) es un ajuste de cuentas familiar entre los hijos y la viuda de uno de los poetas más importantes de la dictadura de Franco. Importante porque era afecto al régimen y porque Franco era cursi como nadie, no me canso de repetirlo. No es que tenga valor cinematográfico en sí misma (porque NO lo tiene), pero es, como decía por arriba, una especie de precursor de estos programas en los que la gente va a contar lo que no debería salir de casa. La hostia. Además, es que yo tengo debilidad por Leopoldo hijo.

Besos a todo el mundo y más a Canalla, con quien siempre intercambio todos.

u minúscula dijo...

es maravilloso leopoldo
y michi..