lunes, 4 de mayo de 2009

Y, sin darnos cuenta, ha terminado el mes más cruel

Sin darnos cuenta, sin que nadie nos lo robe ni nos espere. Abril, en el fondo, es un mes cojonudo. La primera novela de Bryce que leí, hace ya diez años (era abril y yo tenía quince) fue No me esperen en abril, sacada de la biblioteca de Ferrol, esa biblioteca donde tenías que sacar los libros media hora antes de cerrar y a mí se me habían pasado cinco minutos. Puse mi mejor cara de adolescente-lectora-que-estaba-demasiado-enganchada-a-su-libro-para-percatarse-de-la-hora pero no coló, así que tuve que volver al día siguiente a por él. Abril es el mes en que descubrí al que fue tantísimos años mi escritor favorito. Años después (y no lo recuerdo, pero no tiene por qué no haber sido en abril) me compré la novela que había sacado de la biblioteca. La presté y no volvió. Se la presté a la chica que preparaba latín conmigo en verano. Éramos tres y no recuerdo su nombre. Al chico le había prestado mi Antología de poesía española contemporánea (del 80 al 2000; era 2002) y, el último día (se marchaba de vuelta a Madrid aquel día por la tarde), como se la había olvidado, me compró Otoños y otras luces, de Ángel González, al que no conocía y que ahora me encanta. Mar (se llamaba Mar, acabo de recordarlo), dijo que ya me devolvería el de Bryce, pero esas cosas pasan y estoy tan harta de perder libros que ya lo tengo casi asimilado.

Algún día (ahora que, con Panero, he empezado la mala costumbre de re-comprar libros perdidos), volveré a comprar No me esperen en Abril, la oda a la amistad y los recuerdos de Bryce y la historia de los que, en los primeros libros de cuentos eran Manolo y Cecilia (con sus pecas y su nariz respingada) en el Country Club y aquí ya son Manongo Sterne Tovar y de Teresa y Tere Mancini (monísima y con pecas y nariz respingada también, claro). No recuerdo cómo se llamaba el colegio (¡mierda!) pero sé que lo recordé esta tarde. Y el profesor devoto de Marlene (¿cómo no ser devoto de Marlene?) y a aquel otro (Teddy Boy, ¿no? ¿como el que se hostia con Álex y sus drugos en La naranja mecánica) que decía "caguen monedas, niños ricos" y devoraba chocolate suizo. Y el amigo que se parece a Tyrone Power y este personaje que se repite siempre que sale el Country Club y que se tira a la piscina para impresionar a la enamorada de turno de fulanito (creo que aquí era la gringa Peggy, pero no estoy segura). Y lo de menos es que Manongo esté con Tere (aunque él sea adolescente y ella tenga pecas y la nariz respingada -y lo repito porque Bryce no para de repetirlo- y el pelo corto) porque lo fundamental es que el tiempo pasa y todos crecen y llega un momento en que, como siempre, la vida es una mierda y parece que lo es más para los personajes de Bryce. Y no hablo de cuando, justo antes del baile de graduación al que hay que ir con la muchacha más maravillosa de tu vida, Tere se lía con un tipo mayor de edad "con un carro también mayor de edad" (y que debe ser el único no-alfa-romeo de toda la narrativa de Bryce y que, si no recuerdo mal, es un deportivo), sino de lo de crecer y que el mundo espere que hayas crecido. Y, como todos los lectores de Bryce (o todos los que fuimos lectores compulsivos de Bryce) sabemos, antes de plagiar a los demás, Bryce se plagiaba a sí mismo, así que además de repetir personajes (y de contar cosas que luego descubres en las memorias que son su puta vida), también repite hasta la saciedad las hostias que da la vida cuando uno no es ya adolescente. Como si la adolescencia no las diera.

Bryce llegó un abril de hace diez años. Abril no puede ser el mes más cruel. Me la sopla que lo diga Elliot y que lo dijera (sí, Bryce llegó antes que La tierra baldía, claro que sí) la cita de Elliot entre las citas de antes de la novela. Las citas de Bryce son la hostia.

Además y todavía.



PS. Este abril ha sido un buen mes. No por nada concreto (no sucedió nada por lo que específicamente pueda decir "el abril de 2009 fue un mes cojonudo"), pero lo fue. Llevaba demasiado tiempo mustia y medio deprimida y ahora ya no lo estoy. Vuelvo a leer y a ver películas (a hacerlo de verdad) y no tengo que fingir que las cosas me emocionan, sino que me emocionan realmente. Además, volví a comprarme a Panero (eso ya lo dije más arriba), tomé muchas cervezas y algunos whiskeys bajo la bombilla roja del Rock-a-Hula (con y sin María), hablé mucho con Jose (y vino a que lo arrastrara a comprar claveles rojos el día 25), pasé mucho tiempo en la guarida hablando de literatura del XIX (y de toda la demás) con mis vampiros. Además, interneteo, tomo té cuando no estoy demasiado insomne, como chocolate cada vez más negro y he retomado el viejo vicio del terror. Ese tipo de pequeños placeres (como los whiskeys bajo la bombilla roja hablando de frikadas literarias varias) que, sumados, hacen que un mes resulte bien. Además, se supone que mi TIT está en marcha. Eso también es importante.

PS (otro). Como mi edición lleva perdida desde agosto de 2002, casi que no puedo poner cita. Lo siento.


19 never more:

R. dijo...

El colegio en la novela de Bryce se llama San Pablo. Podría absolver tus demás dudas, pero ya irás redescubriendo pasajes, personajes, etc. con la relectura ahora sí de tu propio ejemplar.

Y tienes mucha razón: Bryce se plagia así mismo. Su último libro de cuentos, La esposa del rey de las curvas, así lo demuestra.

Saludos bryceanos
R.

Alfonso dijo...

Creí que leías solo literatura medieval, pero bryce es muy bueno, me preferido es la amigdalitis de tarzán...¿será que al final los blogueros somos mejores en cartas?

Casi un Dios dijo...

aaa! generalmente me gusta abril por que trabajo MUCHO, pero gracias a esta maldita influenza... me cancelaron todos los shows

Casi un Dios dijo...

aaa! generalmente me gusta abril por que trabajo MUCHO, pero gracias a esta maldita influenza... me cancelaron todos los shows

u minúscula dijo...

hace caso un año que entrevistaste conmigo a bryce..

CAT dijo...

¡Que te estas comiendo a mi gato! a no disculpa, te referias a esa sustancia oscura que se volvió dulce y cremosa cuando occidente choco contrá estas tierras jeje. Para que te sigas mal viajando con abril lee el artículo de wikipedia sobre el chocolate, por alguna razón si no conocias la historia del chocolate presiento que te gustará mucho.

http://es.wikipedia.org/wiki/Chocolate#Historia_del_chocolate

Si alguna vez vienes a méxico prometo llevarte a probar chocolatl (chocolate de agua) y tejate (bebida de granos de cacao,flores de cacao, maiz y semillas de mamey molidas, que se toma muy fria en una tazón hecho con el fondo de una especie una calabaza seca llamada guaje y habitualmente va pintado de rojo) :)

Me alegra que tus animos estan mejor, a mi más que nada me gusta abril por que hay vacasiones y comienza la temporada de lluvias, me gusta mucho ver llover y olor de la tierra mojada, auque este año se ha retrazado bastante, solo ha llovido dos veces que me acuerde :(

Si te ha gustado el enlace del chocolate prometo publicar en una de estas una entrada, mmm esotambien me recuerda a cierta película del miso nombre jeje.

Vale te dejo, si vuelves a hecharte una cerveza tomate una a mi salud y eso de decir frikadas como dirian ustedes mola mucho :)

Saluditos y estrujos desde mi claustro en la Luna cuadrada

CAT dijo...

Tambien esta página te podría gustar :)
http://www.mayasautenticos.com/los_mayas_y_el_cacao.htm

Nadna dijo...

Es así como me gustas ;)
(Aunque me gustas casi siempre)

Un beso renacido

Nadna dijo...

Es así como me gustas ;)
(Aunque me gustas casi siempre)

Un beso renacido

pituenti dijo...

Lo cual me recuerda que tengo un libro tuyo (no está perdido, pero está en León...). Bicos y hasta esta semana ya! :)

Houellebecq dijo...

Ahora entiendo que Abril no haya sido bueno para mí. Nuestros estados de ánimo van en direcciones opuestas. Yo en Abril sólo me he dedicado a las batallas laborales cada vez más encarnizadas, a las batallas conyugales(tan encarnizadas como siempre) y a las batallas contra mí mismo. Ni siquiera he descubierto algún autor de estos que nada más terminar de leerlo te lleva a buscar otras obras suyas. Aunque eso sí, al igual que tú, he recuperado algún viejo placer olvidado y vuelvo a disfrutar de cierto autor pulp que escribía bárbaros y se carteaba con Lovecraft. Pero sólo porque me identifico con él. Bueno, con él no, con sus personajes más salvajes. En fín. Se nota que tú si estás motivada. Bonito post. Besos.

Iu dijo...

Buenas!!! Aún no me he podido leer la entrada, pero prometo hacerlo(tengo poco tiempo para conectarme a internet).

Cuando cuelgues lo de Schiele avisame, que así podré verlo. Ya me iré pasando para ver tus actualizaciones. Cuidate!

maloles dijo...

Lo he pasado bien ,muy bien:)
Ay... de nínfula no sé.
De sueño todo l otengo.
Otro día te escribiré más... me voy a hacer el muerto.


Muas!

Juan Antonio dijo...

Abril es un mes cojonudo. A fe que sí. Bueno, al menos, no tiene por qué no serlo.

Este es de esos post tuyos que me encantan. Bueno, y cuál no.

Besos, criatura maravillosa.

Comtessa d´Angeville dijo...

Abril fue horrible, por el momento el más horrible del año. Mayo no podía empezar mejor.

Nébula dijo...

oh que bien escuchar que te sientes mejor y que disfrutas con el proceso, viva viva! .^

Adrahel dijo...

¡Viva el Southern Comfort! ¡Y el Four Roses! ¡Y la bombilla roja del Hula!
Creo que vamos a tener que escoger otro mes para que sea cruel. No puede haber un calendario sin crueldad. También los meses tienen derecho a divertirse.

Me alegro de que hayas dejado de fingir no estar blue, blue, blue.

Bicos.

Juan Antonio dijo...

Borges era sabio. Imitémosle. No en todo, claro, pero sí en eso.

Besos.

P.S. Hubo menester del diván de Niles?

nano dijo...

.:.

que bueno y ligero estuvo abril, la literatura siempre ayuda (¿la buena literatura?) no se qué es buena literatura, pero la literatura que nos gusta...

la buena vida, el te, las cervezas y el whiskey también, como no...

te faltó la música, apuesto a que abril también te dejó algo de buena musica...


.:.