domingo, 7 de septiembre de 2008

No quiero nada

Cuando era adolescente (la primera adolescencia, la olvidable) y escuchaba Extremoduro, había una canción que decía "me come el malestar y me bebe la apatía". Pues bien, así me siento. Así llevo sintiéndome una semana y no me hice mayor, como creía. A veces me pregunto por qué la desidia no es un pecado capital (¿estará incluida dentro de la pereza? ¡craso error!).

Lo único que quiero sigue siendo que se acabe el mundo; no logro introducir en mi cabeza nada (NADA) sobre la política colonial portuguesa (y no es que me interese, es que me entra en un examen) y creo que no recuerdo la última vez que puede decirse que me alimenté bien. Esta semana desde luego, no fue. Y la pasada creo recordar que tampoco. La anterior sí, fue una orgía de verduritas. La pasada fue la semana de los bocadillos de tortilla y ésta, la del queso.


Por otro lado, hace un rato y vía mail fui descrita como "c
riatura prerrafaelista, espíritu atormentado de Poe, Baudelaire, Lorca, Cernuda... sí, y Panero, que no lo olvido, y todos aquellos que escuchaban el rumor siniestro de la yedra al adueñarse de las tapias y las torres donde crece el espanto y los vastos jardines sin aurora donde habita el olvido". Creo que hoy es la descripción perfecta.

Además y definitivamente no sé redactar.

Y tengo una tremenda batería de imágenes del señor Franz von Stuck para compensar las tonterías que digo (Franz von Stuck tiene una reserva inagotable de imágenes en Google para gente como yo, parece ser):

















Y hasta hay algunas medianamente "amables", pero me las guardo, así hay otra. Y no deja de ser divertida la idea de usar a este buen señor para emociones neutras.

También tiene unas cuantas cabezas de mujeres maravillosas...

A ver si se me pasa la estupidez antes de las vacaciones. Si no, va a ser una soberana putada.

Voy a intentar estudiar algo más.

A veces pienso que realmente morí aquel jueves santo de hace diez años. Y que cualquier día me daré cuenta. Tal vez por eso no crezco...

2 never more:

Houellebecq dijo...

Hola, sí que sabes redactar. Si dudas de lo que digo puedes pasarte por una buena parte de los blogs que se hacen por ahí. Te sentirás una diosa de la escritura.
Y tu estado de desidia es de esos esporádicos que tenemos de vez en cuando. Yo los conozco bien. Estamos tan atiborrados de cultura que a veces se nos indigesta, no nos cabe más y parece que ya no hay nada más para nosotros.La desidia, más que un pecado, parece un castigo. En tu caso te hace falta dar una vuelta a que te despeje la cabeza. Si puede ser de tres horas y con algúna que otra carrera extenuante en medio, mejor.
A lo mejor tu problema es que necesitas un buen nutricionista. Es que esa dieta que me sigues...
Por cierto, me quedo con tu cita de Mallarmé que pusiste en mi blog. Me gustó mucho.
Ahora me voy a dar una vuelta con Clarice Lispector, una recomendación de este "Once Upon a Midnight..." que me está resultando tan extraña como interesante.
Besos

Elaine Crespo dijo...

Adorei estas também!!
Aterrorizantes mais igualmente lindas!!
Adoro quadros pintados , pena que entenda pouco sobre a hiatória da arte!

Um beijo
Elaine