miércoles, 8 de octubre de 2008

Meryone's Complaint


"La vida es muy fácil contarla, pero enfurecedor practicarla."

No lo digo yo, lo dice el señor Forster en Pasaje a la India (creo). Forster es de esos autores que, sin ser descomunalmente grandes ni cambiarme la vida (debo estar en crisis porque sí es verdad que últimamente me identifico con casi todo lo que leo), me caen simpáticos. De esos que se compran en librerías de viejo cuando son baratos. Leí Maurice, leí Pasaje a la India y leí como mínimo otro más, con Helena Bonham Carter en la portada (era una edición de Círculo de Lectores) y cuyo nombre ahora mismo se me escapa.

Ninguno de los tres (repito) dejó huella en mí. Salvo por esa frase.

Mi vida últimamente se parece a una novela de Phillip Roth. No por lo que pasa fuera (nada que se salga de lo común), sino por lo que pasa dentro. ¿Que qué tiene que ver el bueno de Forster con el señor Roth? Nada. Salvo por esa frase.

Esa frase podría resumir perfectamente toda la narrativa del hombre. Al menos toda la que yo conozco. Como lo que desde fuera parece simple, cotidiano, desgarra por dentro. Y como, al final, irremediablemente, todo se rompe.

Crecí escuchando hablar de El lamento de Portnoy, aunque ahora se traduzca como El mal de Portnoy y aunque yo entonces no sabía que era de Phillip Roth. Me gustaron más otros y nada como La mancha humana, el descubrimiento. Y nada como Pastoral Americana, la tercera que leí (la segunda fue La conjura contra América que sí, pero tampoco tanto) y que me decidió a amarlo sobre todos los escritores vivos. Luego vino Zuckerman desencadenado (las cuatro primeras novelas breves protagonizadas por Nathan Zuckerman, alter ego), Operación Shylock, El mal de Portnoy (en mi traducción ya se llama así), Elegía (nada que ver con la película de la Coixet, que se basa en otra), Cuando ella era buena, El profesor de deseo y, finalmente, Deudas y dolores, de la que aún me estoy recuperando.

Queda el principio, pues, de Portnoy's Complaint. Porque sí, porque es un buen principio, porque es encontrable y porque no me resulta tan doloroso como me resultan párrafos de otras. Porque mi vida se parece menos a esta que a otras.



Portnoy, Mal de [llamado así por Alexander Portnoy (1933- )]. Trastorno en que los impulsos altruistas y morales se experimentan con mucha intensidad, pero se hallan en perpetua guerra con el deseo sexual más extremado y, en ocasiones, perverso. Al respecto dice Spielvogel: «Abundan los actos de exhibicionismo, voyeurismo, fetichismo y autoerotismo, así como el coito oral; no obstante, y como consecuencia de la “moral” del paciente, ni la fantasía ni el acto resultan en una auténtica gratificación sexual, sino en otro tipo de sentimientos, que se imponen a todos los demás: la vergüenza y el temor al castigo, sobre todo en forma de castración»

(Spielvogel,O., «El pene confuso», Internationale Zeitschrift für Psychoanalyse, vol.XXIV,p.909). Spielvogel considera que estos síntomas pueden remontarse a los vínculos que hayan prevalecido en la relación madre-hijo.



"La llevaba tan incrustada en la conciencia, que, al parecer, me pasé el primer año de colegio convencido de que todas y cada una de mis profesoras eran mi madre disfrazada. Echaba a correr en cuanto sonaba el timbre de salida, e iba todo el camino preguntándome si llegaría a casa con tiempo de pillar a mi madre antes de que volviera a transformarse. Pero siempre, invariablemente, la encontraba ya en la cocina, poniéndome el vaso de leche con galletas. Su proeza, sin embargo, en lugar de empujarme a renunciar al engaño, lo que hacía era intensificar el respeto que me inspiraban sus poderes. Y, también, el hecho de no sorprenderla entre encarnación y encarnación venía a suponer un alivio, de todas formas, aunque yo no cejara en el intento. Me constaba que mi padre y mi hermana no estaban al cabo de la calle en lo tocante a la verdadera naturaleza de mi madre, y que la carga de culpabilidad que, imganiba yo, me iba a caer sobre los hombros en caso de que alguna vez la pillase descuidada era más de lo que estaba dispuesto a aguantar a mis cinco años"


Phillip Roth, El mal de Portnoy



6 never more:

Nébula dijo...

más que enfurecedor, agotador diría yo, pero bueno...

Siempre que he visto una película basada en alguna novela de Phillip Roth me ha dado la impresión de que han desaprovechado del todo la historia original, y eso me ha dado más ganas de leer algo suyo aunque hasta la fecha no he podido, pero como veo que eres una experta en su bibliografía, ¿cuál me recomiendas para empezar? :)

un abrazo fuerte fuerte, de esos que sanan y curan y hasta despiertan cosquillas en rincones olvidados n_n

S. dijo...

Yo creo que hace ya algún tiempo que no suelo encontrarme reflejada en lo que leo. Lo cuál no sé si es necesariamente bueno o malo, pero ahí está. Lo que me sucede aún, de vez en cuando, es creer encontrar presagios en algunos cuentos. Presagios que puedo percibir pero no interpretar, que tampoco es especialmente interesante.

Supongo que a veces sucede, uno imagina algunas cosas de su futuro pero finalmente no pasan. A mí me gustaría imaginarme algunas cuantas para los próximos años.

Creo que no te he preguntado de qué parte de Galicia eres, ya que mencionas que estás a dos horas y tanto de Santiago. (si se puede saber). Y ya que estamos en el momento de las preguntas indiscretas, también me aventuraría a preguntar cuánto te queda para terminar la universidad.

Y ya, me retiro a continuar con mis lecturas forzosas. Oh.
Un beso.

zhiizhaa dijo...

es que hay autores que te dejan alucinandolo
a mi me pasa con milan kundera, lo amor, es tan postmoderno, es tan yo...
me he apuntado varios de los libros que mentas, que no he tenido el gusto, ya te contare cuando encuentre alguno y cuando me lo lea, que espero que sea pronto

un besico

Houellebecq dijo...

Yo he leído recientemente dos libros de Roth pero desde luego, leyendo lo que escribes de él veo que soy un gran desconocedor de su obra, más amplia de lo que imaginaba. Es agradable cuando te gusta un escritor y sabes que tienes tanto por leer y que además son algunos de sus mejores libros. Yo he leído "Elegy" que como apuntas no tiene nada que ver con la película de la Coixet y es bastante subrayable. No sé si existe algún mal relacionado con creer que todo lo que lees está relacionado con tu vida pero creo que sí. A mí, cuando estoy alterado me ocurre más frecuentemente. Es una dolencia psicológica bastante romántica por otro lado. Claro que tal vez se deba a que busco libros y temáticas relacionadas con lo que me afecta y así es más fácil.
De momento voy a buscar a Söderberg. Phillip roth es todavía muy fácil de localizar en cualquier librería y hasta en mi Mercado de San Antonio Barcelonés. Besos.

Elaine Crespo dijo...

Maryone!

Traduzi o texto mas não deu para entender bem. Vou ver se encontro no google o trecho do livro!

Mas não importa!!Não lhe vi mais no orkut??
Falta tempo,né?

Estou levando meu BLOG bem a sério!
Estou gostando da liberdade de postar quando quero, mas sinto saudades de alguns amigos e principalmente dos comentarios de Wesley!

Um beijo para Folerpa e Geoorge!

Um grande para você!

Elaine

Nébula dijo...

si conocía a folerpaaaa, más preciosa ella ^^

20 plantas? jo k envidia chica, yo sólo tenía dos potos y se me han muerto este verano, y me ha dado una pena que ni te imaginas, que los tenía desde hace casi cinco años snif snif

también se me murieron dos peces el verano pasado, si es que la soledad es de un celoso que da asco ò_ó