lunes, 21 de julio de 2008

Un poema de Panero (Leopoldo María)


NECROFILIA

(prosa)

El acto del amor es lo más parecido
a un asesinato.
En la cama, en su terror gozoso, se trata de borrar
el alma del que está,
hombre o mujer,
debajo.
Por eso no miramos.
Eyacular es ensuciar el cuerpo
y penetrar es humillar con la
verga la
erección de otro yo.
Borrar o ser borrados, tando da, pero
en un instante, irse
dejarlo
una vez más
entre sus labios.

2 never more:

Nadna dijo...

¡Realmente has vuelto! ¡Cuánto material!

Panero es indiscutiblemente mucho Panero. Pero éso no quiere decir que debamos estar de acuerdo. Yo, de hecho, disiento de su concepto del sexo. Para mí no hay nada de sucio ni alienante en él, en el placer, el orgasmo. Y éso sin entrar en disquisiciones morales de la dicotomía amor/sexo. Recuerdo una discusión de madrugada con una amiga (que fue) en la que ella sostenía que quien realmente penetraba (en el sentido erótico del término) era siempre la mujer. No recuerdo la conclusión del debate.

Juan Antonio dijo...

La imagen del acto amoroso como asesinato tiene una enorme fuerza expresiva y plástica. La proximidad amor/muerte no es nueva en la literatura. Y Panero lo dice muy bien. Tampoco estoy de acuerdo con esa obsesión "higienista" por la supuesta suciedad. Lo que más me impresiona es lo del "otro yo" concebido como un contrincante en ese afanoso "borrar o ser borrados, tanto da".

Saludos.